Latrodectus Imperator



No se sabe como ocurrirá. En algún momento del futuro será establecido el sorteo para elegir el emperador de la tierra. Los poderes del dichoso serán absolutos, regirá tanto los cielos como los mares. Desde Acumbayá hasta la Tierra del Fuego nadie podrá torcer su palabra so pena de muerte.

Quisiera pensar que en ese sorteo, donde participarán todos los habitantes de la tierra, quedo yo elegido. Latrodectus Sapiens, supremo Imperator de la tierra. Estos son los primeros 10 puntos de mi plan dictatorial, y oren a sus dioses para que esta mierda tan encantadora quede sólo en el papel y en la cabeza de su servidor.

  1. De ahora en adelante todas las cárceles serán clausuradas. A los prisioneros se les darán castigos simbólicos y en los peores casos se les colocará un brazalete GPS para tenerlos bien cuidados. Si reinciden o son casos extremos o ultraterroristas fanáticos, se les llevará a una isla deshabitada del pacifico donde, junto con otros de su misma condición, podrán llevar a cabo su leviatánica utopía social.

  1. Se reducirán los puestos de trabajo con el fin de dejar sólo los necesarios para el desarrollo, comodidad, y conservación de la especie. La gente se turnará esos puestos cada tres meses, de tal manera que cada ciudadano trabaje sólo tres meses en el año y los otros nueve haga lo que se le de la puta gana. Esto implicará que parte del aparato económico del capitalismo deberá desaparecer en cierto sentido. Me reservo detalles. Sólo diré que en esos meses de ocio cada ciudadano deberá cumplir con al menos tres meses de trabajo comunitario global que consistirá en la colaboración para la reforestación de la tierra, o el cuidado de animales o alguna cosa así.

  1. Toda persona se inscribirá en un software especializados donde podrá seleccionar de sus conocidos con quien o quienes desea divertirse sexualmente y en qué condiciones, los datos serán secretos. Sólo si hay una coincidencia inmediatamente el software avisará a la pareja para concretar el asunto. La prostitución será prohibida, y castigada con severidad. Desarrollaremos la tecnología de muñecas y muñecos sexuales para los poco agraciados.

  1. Instauraré la ASGRE (Agencia Secreta Global para la Reducción de la Especie). Me reservo las estrategias que se llevarán a cabo para cumplir con su función, con el objetivo que no hablen estupideces liberales-humanísticas de su gran Imperator. El objetivo es reducir la población a un 30% de su número actual y mantener ese número constante por siglos enteros.

  1. Instauraré la ley de dignidad de plantas y animales. Si alguien desea tener una mascota, ya sea animal o planta, se le hará un estudio previo que pruebe su idoneidad para la labor. A nadie se le permitirá matar a un ser vivo a menos que sea por motivos de supervivencia. Las penas serán estrictas y crueles. No seremos vegetarianos como ya sabrán mis queridos lectores, pero cada animal, cada planta que sea elegida como alimento será justificada.

  1. La religión por excelencia será la hindú. Todo otro tipo de religión será extirpado del planeta. De hecho mi primera orden como Imperator será enviarle una de hidrógeno al Vaticano. Que me hubiera gustado mantener algunas otras religiones, pero me entra fatiga pensando cómo diablos hacerlas coexistir impidiendo que crezcan las que me caen mal. Eso de la justicia es algo muy jodido.

  1. Retiraré los países y naciones en términos de límites y fronteras políticas y estableceré “Límites de Dominio Cultural”. La gente podrá elegir con libertad a cual pertenecer y cambiarse a voluntad.

  1. Como siempre he dicho, la civilización no es flor del trópico. Haría mudar toda ciudad importante más allá de Cáncer y Capricornio. Eso por no decir que las ciudades como son conocidas desaparecerán. Existirán sólo pueblos grandes interconectados virtualmente.

  1. El deporte será una actividad presenciada sólo por las personas que realizan efectivamente esa actividad. Los partidos de fútbol, béisbol, etc serán en canchas cerradas a todo público, salvo los propios jugadores y aprendices. Los estadios desaparecerán. Por mi los llenaría de fanáticos y haría llover NAPALM encendida sobre ellos.

  1. Por último, Mandaré a la mierda todos los televisores del planeta (imaginen cuantos puestos de trabajo me ahorro allí). La radio seguirá, por supuesto. Dejaré los cines, pero los actores deberán ser actores en sus meses libres, igual que los directores, poetas, escritores y artistas del mundo. Todos ellos no verán un peso por su puto “trabajo”. Si se las quieren dar de payasos que lo hagan por convicción.