Mi "Reality Show"


En la película "The matrix" se puede rastrear con prepotente pseudotontería intelectual y obviedad una tesis filosófica más vieja que la filosofía misma: la diferencia entre apariencia y realidad.
Por ejemplo, Morpheus, en una escena magistral conversa con Neo de esta manera:

MORPHEUS: I imagine, right now, you must be feeling a bit like Alice, tumbling down the rabbit hole?
NEO: You could say that.
MORPHEUS: I can see it in your eyes. You have the look of a man who accepts what he sees because he is expecting to wake up.
(...)
MORPHEUS: Do you want to know what it is, Neo?. It's that feeling you have had all your life. That feeling that something was wrong with the world. You don't know what it is but it's there, like a splinter in your mind, driving you mad, driving you to me. But what is it?
The Matrix is everywhere, it's all around us, here even in this room. You can see it out your window, or on your television. You feel it when you go to work, or go to church or pay your taxes. It is the world that has been pulled over your eyes to blind you from the truth.
NEO: What truth?
MORPHEUS: That you are a slave, Neo. That you, like everyone else, was born into bondage... kept inside a prison that you cannot smell, taste, or touch. A prison for your mind.
MORPHEUS: Unfortunately, no one can be told what the Matrix is. You have to see it for yourself.
NEO: How?
MORPHEUS: Hold out your hands. This is your last chance. After this, there is no going back.
MORPHEUS: You take the blue pill and the story ends. You wake in your bed and you believe whatever you want to believe.
MORPHEUS: You take the red pill and you stay in Wonderland and I show you how deep the rabbit-hole goes.
MORPHEUS: Remember that all I am offering is the truth. Nothing more.
Neo opens his mouth and swallows the red pill. The Cheshire smile returns.

La decisión de Neo entre la Red Pill y la Blue Pill es el fundamento mismo de la película y de toda la saga, ese es el acontecimiento metafísico que le permite a Neo existir como el salvador de la humanidad, es aquello que le permite saber que “There is no Spoon”, revolcarse aburridamente con Trinity en Sion, colocar durante toda la historia cara de “no se que mierdas pasa pero igual estoy aquí” y patearle, injustamente a mi parecer, el trasero dos veces al Agent Smith (a mi parecer, el digno verdadero protagonista de la historia).
La distinción entre apariencia y realidad vuelve a aparecer en la vida cotidiana social. Los medios de comunicación nos informan, pero también nos manipulan al seleccionar aquellos aspectos de lo real que nos permiten construir una imagen truncada de lo que ocurre, imagen que termina superponiéndose a la verdadera realidad. Incluso la película con algo de falta de imaginación y mucha desocupación sugiere esa interpretación NeoFrankfurtiana.
Pues todo eso me parece una estupidez. No quiero decir que los medios de comunicación sean santos, sabios y objetivos. Mi posición, en cambio, es un poco más compleja y más sencilla a la vez.
Me siento a ver el noticiero del medio día. Es grotesco. Las noticias de primera plana son propias de un desesperado periódico amarillista. Las noticias nacionales son puros accidentes, encarcelaciones, inundaciones, el plátano sube y el presidente... Pues ya saben de qué idioteces hablo. La sección internacional llena de conflictos interculturales y religiosos, guerras, pedófilos, asesinos y escándalos comerciales. Se descubrió un planeta nuevo y se metieron tres goles. El culo de la modelo de esta semana es igual al culo de la modelo de la semana pasada, pero da igual porque se supone, por lo que uno ve, y por la manera en que se lo muestran a uno, que sirven para lo mismo. Hoy se enseñará a hacer piernas de pollo en salsa de champiñones.
Se supone entonces que lo esencial se nos oculta, que no se muestra nada importante, nada que nos haga despertar. La información es manipulada para mantenernos desinformados y calmados como borregos. Todo parece indicar eso. Pero la idea me parece ridícula (no he dicho que sea falsa, sino algo mucho peor: ridícula).
Si hay algo que he descubierto es que la mejor manera de escandalizarse y dejar pasar la monotonía del día es verse un noticiero. Creo que los periodistas son los profesionales del entretenimiento mejor pagados: Payasos Voceadores de la Realidad, si me permiten ellos la expresión. Me encanta la seriedad artificial con que dicen las cosas. Siento que en cualquier momento sus rostros van a enfrentar la crisis de una impredecible carcajada desordenada y que se burlarán ellos mismos de todo lo que muestran Estoy seguro que deben tomar calmantes y relajantes musculares para poder trabajar con la profesionalidad con que lo hacen. Lo mismo que un payaso debe acallar su propia miseria para poder entretener a los niñitos retrasados (es decir, todos los niñitos).
Lo realmente sorprendente es que todo esta sucediendo, todo es real, pues (y esto es importante) todo pasa frente a nuestros ojos. Este Reality Show es delicioso por la comicidad de sus personajes, por lo absurdo de las situaciones. Porque si lo vemos bien toda la realidad es a fin de cuentas un Reality Show. Todo es una gran serie que llega a nosotros en episodios de 24 horas. Y en temporadas de 365 episodios. Los dramas se suceden unos a otros en diferentes escalas. Nuestra familia, nuestros vecinos, el barrio, la ciudad, el país, el mundo, el universo mismo. Pienso que lo interesante de cada persona que conozco se mide por la amplitud del reality show del universo de la que es consciente.
¿Que pasará después del mandato de Chavez en Venezuela? ¿habrá guerra antes de eso? ¿Será que mi mamá se cura de su pie?, ¿dejara de discutir al fin con la partida de brujas reprimidas sexuales de mis tias? ¿Una tercera reelección de Uribe?, ¡vaya que quiero ver eso!, sería muy entretenido todo, en estos dos mandatos me ha hecho reír bastante. ¿Será Obama el nuevo presidente?, ¿Obama el anticristo? ¿Podré ver los efectos del calentamiento global? ¿Existirá el VIH o todo es una conspiración de las farmacéuticas, del vaticano y de los conservadores de derecha?, ¿Se acabará el mundo? Oh, por favor, no cambien esa parte del libreto, quiero estar allí para verlo todo… Morir de último para reírme lo suficiente. ¿Tendrá vida el resto del universo o seremos los únicos? ¿Será que toda la mierda del universo se encuentra reunida en este sólo puntito azul del sistema solar? ¿Existirán los extraterrestres hombrecillos grises? ¿En qué temporada me mostrarán uno?...
Todos problemas o situaciones ridículas, estúpidas, exageradas, inútiles y pendencieras. La realidad a fin de cuentas es una excitante pero estúpida novela que sólo sirve para ser vista y reírse de toda ella. Pueden tomar su valor moral y político y limpiarse el codo con él.
Viéndolo bien todo es una porquería de realidad, y lo verdaderamente interesante es que estoy aquí para poder ver esa porquería. Tal vez para los otros yo soy un simple actor más. Pero, Oh dios, dame la sabiduría para no convertirme en un actor más de mi propia existencia. Dame la sabiduría para callar y escuchar, para no hacer y estar interesado con sordidez de las gansadas que hacen los otros. Dame la sabiduría para quedarme en mi papel de mediocre espectador.
He sido bendecido con la visión y he sido bendecido con la estupidez del mundo. Porque en verdad todo gira alrededor del ojo y el ojo permanece en el centro de todo… Lo único importante es la posibilidad de ver con ironía. Por eso el único afán en la vida debería ser apropiarse de esa sonrisa de Cheshire que le permite a uno contemplar todo en su justo y cómico lugar.
Tener la visión absoluta de dios no ayudaría, pues todo dejaría de ser cómico. Los acontecimientos se anularían mutuamente, dejaría de haber acontecimientos en estricto sentido. La visión de dios sería la visión más aburrida de este mundo, no sería visión en absoluto (menos mal que dios es ciego, como Edipo, y esto lo hace un sujeto interesante).
No interesa aquí por tanto si estamos frente a una visión real o imaginaria. Esas cosas no tienen sentido cuando de entretenimiento se trata. No interesa si todo lo que llega a mi es un Reality Show de absurdos. Antes prefiero que me lo planeen todo con sumo detalle.
Pero si la realidad es mi campo visual, entonces todo se encuentra en un mismo plano, el plano de mi campo visual, y cuando todo puede ser configurado por un libreto deja de tener sentido preguntarse por el libreto (no hay entonces por definición libreto). sólo tiene sentido preguntarse por lo que llega o puede llegar nuestros ojos, oídos, tacto y nariz; y que acaba con nuestra muerte.
Por eso la realidad es una, es una en tanto yo la veo y todo el mundo gira alrededor de mi ojo. Yo, el supremo voyeurista se regocija en el centro, en su panóptico de ridiculeces sin fin. Lo único que hay es un lugar para mí, como ojo, como límite interno de toda locura imaginable… Si, el mundo no tiene límites externos, gracias, gracias, gracias mundo, gracias...
La distinción entre apariencia y realidad sólo es importante para el que quiere entrar a jugar dentro del mundo, el que esta preocupado por actuar, por influir. Todo movimiento vital, en cambio, debería tener sentido sólo como un acomodarse mejor en la silla: pues el caso es que hay muchas cosas inútiles y personas ordinarias que estorban la visión.
¿Hay alguna diferencia entonces entre agarrar la Blue Pill o en tragarse la Red Pill? No, no señores y señoritas lectoras, no la hay. El pobre Mr Anderson, al escoger entre una y otra de las pill, no pudo dejar de convertirse en el mal actor de su propia película. Pero yo tengo la intención firme de patear prontamente la costilla de cualquier Morpheus que venga a envolverme con su pendejo sermón.