El sofisma es nuestro clima favorable, el suelo donde nuestro espíritu alcanza su mayor fecundidad. Una pasión que se inventa razones, un deseo inconfesable que quiere justificarse, en fin, todo secreto anhelo de torcer la verdad, son los seguros resortes de nuestra inteligencia.

Para poder pensar me parece necesario que el pensamiento sea parcial, estrecho e injusto.

Nicolás Gómez Dávila
I
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¿Qué estas pensando?


  • Yo que culpa ser amargado y feliz. He hecho todo para evitar tanto lo uno como lo otro, pero este mundo es tan podrido que da risa...
  • Primera regla de la inteligencia imaginaria: si es posible, es cierto.
  • Dogma moral de la inteligencia imaginaria: la falta de imaginación es la marca de los débiles.
      • Consejo social invaluable de la inteligencia imaginaria: huye despavorido de cualquier lugar donde se reúnan más de dos personas que compartan la misma opinión sobre cualquier tema....
      • La carne humana rodea su espacio de piedra para aislarse del dolor. Pero, irónicamente, el dolor no es algo que se manifieste de forma espacial.
          • Soñé que todos los animales y plantas que han muerto por nuestra culpa, directa o indirectamente, volvían a la existencia..... Nuestra vida con tantos miles de millones de animales nuevos y desconocidos se hacia imposible. Ese era nuestro castigo.
          • Yo a la esperanza la llamo ironía.... Así me permito tenerla.
          • Si todos jalamos al mismo tiempo, tal vez podamos arrancarle un testículo al mundo.....
          • Las moscas son conspiradoras solitarias. Por lo meno yo nunca he visto una reunión de moscas sobarse todas las manos maliciosamente...
          • En guerra de egos la única herida es la inteligencia.
          • Según este señor, los homosexuales no van al cielo. Eso me parece una aborrecible estupidez. ¿Quien diablos, en pleno siglo XXI, quiere pasarse por ese lugar? Además, conociendo a Roma lo más probable es que se retracten con el tiempo. La iglesia católica es tan indecisa en esos aspectos importantes (v.g.: la naturaleza del infierno, la existencia del purgatorio), tan indecisa como un político de país suramericano, como una putica de barrio que ya ha alcanzado su cuota del día.

          El más terrible de los villanos posibles


          Nota Previa del Autor

          Hay una justificación para ese nombre tan innecesariamente leibniziano. Pero antes un consejo gratuito: si usted, mi querido y siempre respetadísimo lector, es de los que se queja por lo largo que se escribe aquí, le aconsejo que siga hasta que logre superar su lúgubre complejo contemporáneo de pereza virtual crónica: como hace poco escuché: “pensar es gratis, aproveche”. En este espacio he de decir que tampoco cobramos.



          Viendo un documental (más bien pobre) sobre los villanos más villanos en el cine, se me ocurrió hacer mi propia top list de los malos más pútridos del mundo de la ficción.
          Uno de mis favoritos siempre ha sido “El Doctor (Dr. Phillip Channard) de Hellraiser II, a quien le debemos una de las frases más oscuras, sutiles y depravadas del cine de terror (se las dejo de tarea).
          Pero, había algo que no me gustaba. Mi querido Channard, lamentablemente, no podía estar en la lista top. Había que ser sobretodo más inteligente, menos obsesionado (siempre he pensado que las obsesiones son una ignorancia mal cuidada). Había que ser en últimas menos codicioso para que yo le levantara un altar pagano al peor de los villanos posibles. Considerando entonces que no debía empobrecer mis energías en tan noble y reflexiva tarea, me coloqué concienzudamente reglas para la dirección de mi voluntad.
          Entre las más importantes y obvias era que tal villano podría ser animal, monstruo o cualquier tipo de entidad que pudiera llamársele “inteligente” (el organismo biológico de “The Thing” por ejemplo se encuentra en mi lista. El Arquitecto de "Matrix" no podía faltar). de esta manera fui configurando mi lista de villanos. Faltaba por considerar un problema, y era el de cual de todos esos villanos debería ser el rey, el peor de los villanos posibles.
          Recordé entonces al Joker de Heath Ledger. Este personaje se encuentra a un nivel muy superior al de los demás: sólo hay un adjetivo para describirlo: es el villano “nietzscheano” por excelencia. Sobre ese tema podría escribir una entrada entera, pero ahora (tristemente) no me queda de otra que acudir a la inteligencia del preciado lector para que reflexione sobre las palabras y actitudes del Joker en la (salvo por Ledger) fastidiosa película, para que pueda reconocer las razones por las cuales digo lo que digo. Lo cierto es que, al parecer, el Joker ganaría la carrera por mi corazón.
          Pero después recordé algo de mi absoluta niñez, una película maravillosa con la que me asombré en mis años de infancia, y por razones que explicaré más adelante, mi juicio sobre el peor de los villanos cambió de manera sustancial. He de decir que hasta ese momento el villano de esa película ni siquiera estaba en la lista: si ustedes desean saber cual es el peor de los villanos posibles véanse una serie de dos películas llamadas Gremlins (1984-1990). Para resumir, los “Gremlins” son en realidad Mogwais (espíritus malignos). En un primer momento son criaturitas muy bellas peluditas (estilo mamífero promedio). Pero esas criaturitas de dios ocultan cosas terribles. Para dar un ejemplo, si se mojan, así sea una gota, de sus espaldas brotan pelotitas que se transforman rápidamente en otros Mogwais mamíferos-peluditos. ¿Qué tipo de ser perverso se reproduce de esta manera?... El otro problema es aún más grave: si llegan a comer después de la media noche, se metamorfosean en criaturas espantosas babosas y llenas de escamas que aterrorizan sin parar. Si cae en una fuente de agua lo suficientemente grande, uno sólo de estos Mogwais transformados, puede dar fruto a una horda de engendros reptilianos del demonio con un sentido del humor lo más gangrenoso imaginable que en horas podrían acabar con un pueblo cristiano promedio. No es algo con lo que se juega, pero si para algo sirve el cine es para mostrar lo morrongo que puede llegar a ser el mamífero humano cuando se le suelta a su propio arbitrio. Así que no tenemos por qué asombrarnos cuando en la película mencionada vemos una banda irracional de estos nobles seres apoderándose de un lujoso edificio neoyorquino y reduciéndolo al caos.


          ¿Por qué un villano de una película con evidentes rasgos cómicos desplaza al Dr. Channard y al Joker? Veamos: Los Gremlins no pretenden ser villanos, no intentan hacer daño a nadie ni a nada. Un Gremlin no tiene proyecto salvo el de existir. Su conducta es la de un niño inocente que destruye sin parar porque esa es su naturaleza. El Gremlin no es malo en el estricto sentido del término, solo desea ser. No desea el caos, él es caos. En eso ellos se encuentran en una categoría más allá de cualquier Joker. El Joker de la película afirma no ser un conspirador, pero de hecho sí lo es, desea el caos y desea mostrarles a los habitantes de Ciudad Gótica que su vida racional es una mentira, que debajo de ella hay desorden y lucha de fuerzas. Ledger en la película es un despreciable moralista más. Pero, ese tipo de aspiraciones están por fuera completamente de la mente de un Gremlin, el Gremlin no desea, o más bien, su único deseo es desear. Inconsciente de sus desastres sólo le da rienda suelta a lo que él representa, un Gremlin es la catástrofe hecha inercia. Ellos no buscan torpedear un orden establecido, sólo encuentran el mundo allí, disponible para ellos, a su servicio tal cual es. Por eso es que la figura del Gremlin se muestra en la película con ese terrorífico humor anárquico que los caracteriza. No ha habido en la historia del cine un villano más terrible, más mundano, más esperanzador. Desearía vivir en un mundo donde tales seres existan, yo mismo desearía ser uno.


          Desde este punto de vista el verdadero malparidito de la película es el tal Gizmo. En contra de su raza esta del lado del orden y los buenos modales. Opuesto a su naturaleza es un Judas mamífero que vende su raza por migajas. Un Pocahontas del mundo de los monstruos. Si lo ven por allí no duden en aplastar con un pie al hijo de... 





          Grandpa Fred: [interviewing Brain Gremlin] Creature what is it that you want?
          Brain Gremlin: Fred, what we want is, I think, what everyone wants, and what you and your viewers have: civilization.
          Grandpa Fred: Yes, but what sort of civilization are you speaking of?
          Brain Gremlin: The niceties, Fred. The fine points: diplomacy, compassion, standards, manners, tradition... that's what we're reaching toward. Oh, we may stumble along the way, but civilization, yes. The Geneva Convention, chamber music, Susan Sontag. Everything your society has worked so hard to accomplish over the centuries, that's what we aspire to; we want to be civilized.
          [a Gremlin with a beanie cap acts goofy next to Brain]
          Brain Gremlin: You take a look at this fellow here.
          [Brain shoots the Gremlin in the head. The Gremlins in the bar laugh]
          Brain Gremlin: Now, was that civilized? No, clearly not. Fun, but in no sense civilized. Now, bear in mind, none of us has been in New York before. There are the Broadway shows - we'll have to find out how to get tickets. There's also a lot of street crime, but I believe we can watch that for free. We want the essentials. Dinettes. Complete bedroom groups. Convenient credit, even though we've been turned down in the past.

          Coyote Moderno








          Los humanos somos desesperados coyotes racionales tratando de dar coto al correcaminos existencial que pudiera calmar nuestra angustia.






          "Si estando en la carretera oyes un bip bip
          ¡BIP BIP!
          Ten la seguridad que se trata de mi
          Y si intentas seguirme se va a anochecer
          Pues ni el feroz coyote me puede comer!
          Correcaminos 
          ¡BIP BIP! ... 
          Eres mas veloz que un jet
          Pobre coyote... Ya no sabe ni que hacer
          Tonto coyote... Tu lo vas a enloquecer
          Y en el desierto... Lo vas a matar de sed"
          (NEGRILLAS MÍAS)

          La vida es un producto marca Acme®

          PD: A propósito hace poco encontré un artículo escrito por un científico renombrado sobre el Efecto Doppler en relación con el correcaminos. El artículo esta en español, en línea, se titula: 


          No me soporto a los ateos (Sobre Nietzsche)




          He decidido que ya no me aguanto más a los ateos. 
          Los ateos fans de la ciencia, liberales, democráticos y defensores de una moral secular. Son lo peor, y si a eso le agregamos un poco de marxismo trasnochado resultan insoportables.

          El problema para mi no es si creen o no creen en dios, en ese sentido la idea de este manuscrito no es intentar convencerlos de su existencia, ese asunto me tiene sin cuidado. El problema es aquel aire de autosuficiencia ética e intelectual que exudan, el problema es ese síndrome profiláctico de estreñimiento racional que padecen, la cantidad de animaladas absurdas que perpetran al justificar sus  posiciones.
          Por otro lado es necesario aclarar lo siguiente: si me ponen a elegir entre vivir en una sociedad atea y una llena de fanáticos creyentes con un pandero bajo la axila, preferiría, en general, a los sórdidos ateos, así me tocara votar cada 4 años. Digo en general pues, por ejemplo, si estuviera en el baño comunal de una cárcel, preferiría tener detrás a la encarnación moral de Jesucristo, antes que a un incrédulo gentil si se me cayese el jabón.

          De repente, para empezar, me parece fastidiosa la manera como el ateo promedio hace uso de Nietzsche como si fuera un pensador de vanguardia, mártir de la guerra santa de la razón contra la religión. Y es que no hay página de ateos donde no busquen apoyo, de una u otra manera, en Nietzsche. Para los ateos, él parece ser lo que para los cristianos San Juan Evangelista y hay que reconocer que en un primer momento la sabiduría popular los apoya: ¿no fue Nietzsche quien escribió el anticristo, quien se levantó de su caverna con un a viva voz “dios ha muerto”, quien afirmó que la religión es decadente, de esclavos de débiles y pusilánimes? Efectivamente, pero…
          Hablemos de Friedrich Nietzsche, pellizcos de ateos ignorantes, (pero, querido lector, debe usted imaginar esta última frase verbalizada con la oratoria de un Bugs Bunny colocando un pesado ladrillo dentro del guante blanco con el que desea abofetear a Daffy Duck).
           ...
          Nietzsche realiza una crítica principalmente a dos religiones: Cristianismo y Budismo (considerando el budismo una religión). Sin embargo, la crítica no es la misma. En un sentido muy general la crítica al budismo es mucho más bondadosa y ambigua. Esto ya sugiere algo importante: no todas las religiones van al mismo saco. Las religiones que él critica son las religiones pesimistas, nihilistas, resentidas con la vida, aquellas que ven en el dolor, la piedad y la bondad, los valores principales de la moral. De esta forma, la principal enfermedad del cristianismo no es la figura de dios, sino la moral concreta (y la sociedad) a la que se encuentra asociada. 
          Además, para Nietzsche, la conexión entre moral cristiana y la podrida democracia es muy fuerte... Así, en la medida en que ustedes mis queridos ateos ilustrados ignorantes se consideran muy liberales y democráticos, muchos de ustedes usan a Nietzsche sin darse cuenta que, si él se los encontrara por una calle oscura y solitaria, lo más probable es que se apurara a patearlos con asco hasta que se le desgastaran las suelas de los zapatos. 
          Dejemos que hable el propio Nietzsche:
          "...el Buda dijo: "¡No adules a tu bienhechor!" Repitamos estas palabras en una Iglesia cristiana; inmediatamente ellas fumigarán el aire de todo germen cristiano"
          "...el cristianismo fue, desde su origen, esencial y radicalmente, saciedad y disgusto de la vida, que no hacen más que disimularse y solaparse bajo la máscara de la fe en "otra" vida, en "una vida mejor"
          "...el cristianismo es esa negación de la voluntad de vivir erigida en religión"
          "...el cristianismo con su moral acarrea la ruina de los tipos más fuertes, más elevados y varoniles, y favorece a una especie de hombres de rebaño; el cristianismo es una preparación de la mentalidad democrática"
          "...lo que hizo posible al cristianismo no fue la corrupción del mundo antiguo mismo, de la antigüedad aristocrática, como se cree comúnmente; nunca se condenará con suficiente rigor la idiotez erudita que sostiene todavía punto de vista semejante. Precisamente en los tiempos en que en todo el Imperio Romano se cristianizaron las masas enfermas y corruptas del bajo pueblo, el tipo opuesto al aristocratismo, hallaba su expresión más plena y hermosa. Se impuso la compacta mayoría; triunfó el democratismo de los instintos cristianos..."
          "...el cristianismo, como gran movimiento popular del imperio romano, es la entronización de los peores, de los incultos, de los oprimidos, de los enfermos, de los extraviados, de los pobres, de los esclavos, de las viejas, de los cobardes; en suma, de todos aquéllos que tienen motivos para suicidarse, pero carecen del valor para hacerlo"
          Ahora bien, Nietzsche critica la religión cristiana de una manera agresiva, pero por otro lado, defiende en muchas partes lo que él llama un sentimiento o instinto religioso. Para Nietzsche este instinto religioso se manifiesta en el hombre en tanto él es creador de dioses, un artista creador. Desde esta perspectiva, la crítica al cristianismo no viene de una posición atea sino, maravillosamente, de una particular valoración del instinto religioso: el problema con el cristianismo es que suprime ese instinto creador, colocando a un dios como el único posible, tratando a ese dios, no como una creación al servicio del hombre, sino como algo que se opone al hombre y lo despoja de su humanidad.
          Si una religión es posible, diría Nietzsche, debe ser consciente de su carácter de “obra de arte” y debe estar al servicio de la vida, no en su contra. En el momento en que somos creadores, somos conscientes de nuestra "mentira", pero la abrazamos como nuestra, pues sirve a nuestros fines humanos.
          Esto nos lleva a una reflexión muy importante: si por "ateísmo" se entiende el afirmar que dios no existe, entonces Nietszche es ateo (aunque hay diferentes formas de existencia que él estaría dispuesto a admitir).  Pero, si por ateísmo se entiende el no creer en dios (o en dioses), Nietzsche no sólo no es ateo, sino que a su manera nos anima a creer.
          Incluso se pregunta cómo sería una religión que afirmara la vida, y cómo sería el dios (o los dioses) de una religión así. Así que todos aquellos pulcros ateos racionales pueden imaginarse cómo sería la bienaventurada y valiosa vida de un hombre si como dios tuviera una diosa-buscona libertina con infinitos clítoris en tembloroso éxtasis erótico, que le ofreciese saciar simbólicamente (con todo el ornato místico-ritualístico correspondiente) todos sus sacrosantos depravados placeres. E incluso en esto último (Nietzsche acepta), el cristianismo tiene algo que ofrecer.
          De nuevo es él mismo el que coloca el tiro de gracia en el seso ateo:
          "...el Dios moral cristiano no es sostenible. En conse­cuencia, «ateísmo»-como si no pudiera haber nin­gún otro tipo de Dioses"
          "...¡y cuántos nuevos dioses son aún posibles!... En mí mismo, en quien quiere revivir de nuevo el ins­tinto religioso, es decir, creador de dioses, ¡cuán diver­so, cuán diferente se me ha revelado cada vez lo divi­no!... Demasiadas cosas extrañas han pasado ya ante mí, en aquellos instantes sin tiempo que nos caen en la vida como desde la Luna y donde en definitiva no se sabe nada de lo viejo que ya se es ni de lo joven que todavía se será... Yo no quiero dudar de que hay mu­chos tipos de dioses"
          "...tenemos necesidad de la mentira para vencer esta “verdad”, es decir para vivir [...]. La metafísica, la moral, la religión, la ciencia [...] son tomadas en consideración sólo como diversas formas de mentira: con su ayuda se cree en la vida. “La vida debe inspirar confianza”: el deber planteado en estos términos es inmenso. Para cumplir con él, el hombre debe ser por naturaleza un mentiroso, debe ser, antes que ninguna otra cosa, un artista..."
          "por ejemplo, la ebriedad religiosa y la excitación sexual (dos profundos sentimientos, por fin casi extrañamente coordinados. ¿Qué es lo que les gusta a todas las mujeres pías, viejas o jóvenes? Respuesta: un santo con bellas piernas, aún joven, aún idiota...)"
          "...para que sea factible el amor, Dios debe ser una persona; para que puedan hacerse valer los instintos más soterrados, Dios debe ser joven. Ha de llevarse a primer plano un hermoso santo para el ardor de las mujeres, y una Virgen para el de los hombres. Esto en el supuesto de que el cristianismo quiera imponerse en un terreno donde ya cultos afrodisíacos o de Adonis han determinado el concepto del culto. El concepto de la castidad acentúa la vehemencia y profundidad del instinto religioso; presta al culto un carácter más cálido, más exaltado, más fervoroso.
          El amor es el estado en que el hombre ve las cosas, mas que en ningún otro, tal como no son. En él se manifiesta cabalmente el poder de ilusión, lo mismo que el de transfiguración"

          Por otro lado esta el asunto de la razón y la ciencia. Aquellos que aman a la figura del "sacerdote ateo" por lo común son superfreaks de la ciencia y de la racionalidad. De lo que no se dan cuenta estas pobres "almas" es que Nietzsche condena la ciencia moderna por las mismas razones que condena al cristianismo: la ciencia no se reconoce como mentira, y en esa medida quiere imponer una visión de mundo que destruye todas las demás, incluyendo el instinto religioso del que hablábamos.
          Puede afirmarse incluso que para Nietzsche ese instinto religioso-estético-erótico, es más valioso que las ciencias. Esta idea es uno de sus pensamientos más profundos:

          "...desde hace diecisiete años no me canso de denunciar la influencia desespiritualizadora de nuestro medio científico actual. La dura labor a que el volumen tremendo de las ciencias condena hoy a todos los individuos es una de las causas principales de que para los espíritus plenos, pletóricos y profundas ya no existan ni una educación ni educadores que les sean adecuados"
          "...pero ¿qué principio, qué credo expresa más exactamente el cambio decisivo, la preponderancia ahora alcanzada por el espíritu científico sobre el espíritu religioso inventor de los dioses?" 
          "...no se encuentra en las cosas nada más que lo que uno mismo ha introducido en ellas: ¿a este juego infantil del que no deseo pensar mal se le llama ciencia? Muy al contrario, continuemos con ambas actividades; necesitamos buen coraje para ambas, ¡los unos para reencontrar, los otros-nosotros otros-para introducir!
          El hombre no encuentra en las cosas finalmente nada más que lo que uno mismo ha introducido en ellas: el reencontrar se llama ciencia, el introducir: arte, religión, amor, orgullo"

          Así que la próxima vez que tu, mi respetado ateo, hables de Friedrich Nietzsche como un apoyo para tus convicciones más profundas, procura conseguirte primero una copia de "El Anticristo" y leerlo, y si eres de los que han tenido la deferencia de leerlo, sin entenderlo, te sugiero de manera comedida que lo enrolles y te lo introduzcas donde mejor te arrellane. Leer a Nietzsche y desear sacar de su lectura lo que a uno le de la regalada gana, es uno de los síntomas mas precisos de la imbecilidad académica (junto con el monocausalismo y la lucha de clases).
          No sólo es borrico usar a Nietzsche para apoyar el ateísmo y la crítica fundamentalista a la religión, sino que es tan erróneo como pretender demostrar la Tesis de Church-Turing apoyándose en lo que uno encuentra escrito en una caja de tampones.
          Termino con una última reflexión del maestro atormentado sobre la ciencia:

          "Lo mismo sucede con esa creencia con la cual se satisfacen tantos sabios materialistas, la creencia en un mundo que debe tener su equivalente y su medida en el pensamiento humano en la evaluación humana, en un “mundo de verdad”, al cual nos podríamos acercar en último análisis, con ayuda de nuestra humana razón, pequeña y cuadrada. ¿Cómo? ¿Queremos realmente dejar que se degrade de esa manera la existencia a ser un ejercicio de calculistas y a un arrellanarse de los matemáticos en su cuarto? Ante todo, no se la debe querer despojar de la pluralidad de sentido de su carácter: ¡eso exige el buen gusto, señores míos, el gusto del respeto frente a todo lo que va más allá de vuestro horizonte! Que sólo sea correcta una interpretación del mundo [...] una interpretación tal que permite contar, calcular, pesar, ver y palpar, y nada más, eso es una torpeza y una ingenuidad, suponiendo que no sea una enfermedad mental ni un idiotismo [...] Una interpretación “científica” del mundo, como vosotros la entendéis, podría ser por consiguiente, inclusive, una de las más estúpidas, esto es, la más pobre de todas las interpretaciones posibles del mundo" 


          PD: si les molestó que no hubiera referencias apropiadas en las citas, lo pueden entender como una invitación a leer a Nietzsche. Tampoco les voy a facilitar el trabajo.



          Lista de videos porno para filósofos


          Obligatorio: 
          leer aviso de responsabilidad al final de la entrada















          • Austin y los actos de habla (videos orales: felaciones y lamidas).
          • Dworkin y los casos difíciles (nuestro fiósofo del derecho la ve dura con estrechas vírgenes impúberes).
          • Making it Explicit con Robert Brandom (documental de técnicas porno del siglo XXI).
          • El analytica posteriora de Aristóteles (sexo anal en toda su intensidad).
          • El contrato social de monsieur Rosseau (un especial de putas y prepagos francesas cobrando por sus servicios).
          • El fin en si mismo (las mejores masturbaciones de la filosofía).
          • La caverna de Platón (video no apto para sensibles. Platón y su  Doble-Fisting-Gay con inmensos objetos fetiches).
          • El "Cuaderno Rojo" de Wittgenstein (el super artista porno nos trae una adaptación en película de uno de sus mejores diarios privados).
          • Así mamaba Zarathustra.
          • De lo que no se puede hablar es mejor callar (blowjobs and cumshots con Ludwig).
          • El operador bicondicional (especial para lógicos bisexuales).
          • El problema del tercero excluido (tres grandes artistas porno en un fallido pero fenomenal trío).
          • Actos y Emisiones (lo mejor del anal-isis lingüístico).
          • Las proposiciones autoreferentes (masturbaciones femeninas: muchas filosofas solas con nada qué hacer).
          • La caja china de Searle (nuestro porno-filósofo explorando las mieles del sexo asiático).
          • Los juegos de lenguaje con Wittgenstein (más sexo oral con el artista de la gramática del lenguaje).
          • Mas allá del principio del placer (el famoso artista porno Freud, que se hizo célebre al mostrar su voluminoso sexo en su gloriosa “Tótem y Tabú”, ahora acompañado de sus putas histéricas sádicas).
          • Rawls y su posición original.
          • La barra vertical de Frege.
          • El organon de Bacon (otro artista porno con un miembro exagerado).
          • Una proposición a posteriori (anal con mucha experiencia).
          • Internalizando las Normas (sexo-política muy profunda con las gemelas Norma Patricia y Norma Katherine).


          Aviso de responsabilidad: después de mi última reflexión sentí un poco de pena y arrepentimiento, casi vergüenza por esa entrada tan dramática, inútil y pesimista (en parte después del comentario de Raymundo). Decidí entonces que debía tratar de publicar algo más ligero que me ayudara a perdonarme a mi mismo. Pensé en escribir sobre algún animal que me gustara, sobre mis amadas películas “gore”, o sobre la obra de Clive Barker, que casi nadie conoce. Pero no pude, recordé que ya tengo una insipiente página dedicada a Barker. Que no tengo nada qué decir sobre el “gore” salvo que me encantan las destripadas, y eso ya lo había hecho explícito en otra entrada: la moraleja anatómica de Happy tree Friends. Sobre algún animal me daba pereza. Pero algo debía hacer, algo light, algún suavizante mental debía usar para lavar la arenita de mis manos pecadoras, y rápido.

          Hace algún tiempo encontré una página de humor en inglés donde se describían algunos videos ficticios porno para filósofos. Me gustó tanto que decidí hacer mi propia versión, copiando algunos y creando los míos propios tratando de elevar su poder mórbido. 
          Por otro lado, si lo que lee aqui lo ofende, pues deje de leer, no sea imbécil. 

          Pero no te confundas, querido y exageradamente respetado lector, esto no es un blog de humor.

          Vaya a joder a otro lado.

          Tampoco se dejará de ser reaccionario e inútil pesimista, a la pichurria con todos. El mundo mamífero no dejará de ser una mierda por muy sonrientes o limpiecitos que nos pongamos.
           

          Razones a favor del Fin del Mundo




          Entendamos aquí la expresión “fin del mundo” de esta manera: la extinción de la humanidad.

          Las razones por las cuales los seres humanos pueden desaparecer son variadas y no excluyen en principio razones místico religiosas.


          Nuestra civilización occidental ha estado obsesionada con la idea del fin del mundo desde hace tiempo, y con mucha razón. El Apocalipsis machacó la mente de los pobres campesinos medievales con trompetas, putas neoyorquinas montadas en dragones, corderos con pulgares oponibles, muchedumbres tatuadas con nombres contestatarios y otras alucinaciones menores. Ese miedo entonces ha sobrevivido como toda otra conmiseración religiosa… Para colmo de males, la otra religión occidental (la ciencia) también ha colocado la tranquilidad humana en jaque por generaciones enteras. El universo ptolemaico era muy tranquilo, encerrado en esferas perfectas la tierra estaba protegida de todo, salvo del demonio que corroía almas y genitales. Copérnico y su banda de malhechores abrieron entonces el universo, y con él entraron asteroides asesinos, marcianos invasores, megacolisiones planetarias... La ciencia actual añadió a la antigua lista de anticristos a las supernovas, los agujeros negros y hasta a simulacros de big bang a pequeña escala. Las hijas de nuestra ciencia (la tecnología y la soberbia) han colaborado con lo suyo, bombas atómicas, contaminación, mutaciones artificiales de virus, calentamiento global… No hay un fin del mundo que no haya sido considerado, y en cierto punto facilitado, por nuestra naturaleza paranoica de simios arborícolas.



          Sin embargo quisiera hoy considerar el fin del mundo (la desaparición de nuestra especie) como un favor que nos hacen, o que nos hacemos. Quisiera considerar el fin del mundo no tanto como un mal, sino como una necesidad ética que debería ser pensada seriamente como algo deseable.

          Ahora bien, dispuestos a ver el fin del mundo como algo horrible, ¿cuales son las razones a favor de esto? (además de la evidente pérdida de vidas humanas), es decir, ¿por qué es necesario rechazar la extinción de la raza humana?, ¿Qué hay de existencialmente bueno en nuestra especie para ser considerada como algo positivo que debe ser conservado?
          Un número sin fín de respuestas pueden darse que se apoyen en cosas positivas que los hombres hayamos hecho en el presente o en el pasado. Pero, considerando en una balanza el peso relativo de esas buenas obras, con la tormentosa gravedad de las cosas viles y asquerosas que los seres humanos nos hemos hecho a nosotros, a nuestros hermanos animales y al mundo entero, la idea de considerar la conservación de la raza humana como algo deseable es algo ridículo, y hasta de inconfundibles y perversas características diabólicas.
          Así, si alguna respuesta benévola con la raza humana es posible dar, esa respuesta debe girar alrededor, no de nuestro pasado o presente como especie, sino alrededor de nuestro futuro. Es decir, los únicos argumentos posibles son simples hipótesis de cosas por suceder.
          Aun así, considero necesario enfrentarme a estas extravagancias para mostrar su carácter risible.
          De manera muy general se han considerado dos respuestas moralmente positivas cuando se pregunta por nuestro futuro:

          1. El futuro de la humanidad se encuentra en que en ella ha crecido la conciencia, la cual posibilitará que el universo se conozca a sí mismo.

          1. El futuro de la humanidad es la perfección moral del hombre.



          Estas respuestas son tan ignorantes como pobres.

          Enfrentémonos a la primera entonces y mostremos lo evidente.¿En que demonios piensa una persona que afirma algo como 1?
          1a) El futuro de la humanidad se encuentra en el espacio, colonizándolo y esparciendo la vida y la conciencia por todo el universo.
          Esperen yo entiendo esto, el que dice lo anterior obviamente piensa en películas y series de ciencia ficción como Stark Trek, por ejemplo. Los seres humanos recorriendo el cosmos al son de pulsos Warp. Viajando por agujeros negros con naves del tamaño de asteroides. Llevando la vida a galaxias ignotas, sembrando frijolitos en planetas desconocidos…
          Por favor, esas son estupideces de ciencia ficción de los 70s y 80s, cuando todavía no considerábamos el daño local que le hacemos a nuestro propio planeta. Refutar esta estupidez es sencillo. Cuando logremos el nivel de tecnología necesario para hacer realidad esos sueños infantiles ya hace rato que no existiremos, pues el daño que le hacemos a este planeta terminará afectándonos. Y aunque el daño lamentablemente no sea suficiente para extinguirnos, los grandes países y las grandes economías sucumbirán. Garantizar el fluido de los materiales no renovables del planeta (o potencialmente renovables pero en peligro, como el agua) será nuestra prioridad tecnológica. Garantizar nuestra alimentación será otra. Considerar paliativos para los daños que hemos hecho al ecosistema terrestre será otra. Que pena amigos frikis de la ciencia ficción pero, puede que lleguemos a Marte alguna vez (y hasta eso lo pongo en duda) por curiosidad tal vez lo haremos, para decir que pudimos. Pero colonizar a Marte no será una meta humana real nunca, estaremos muy ocupados arreglando nuestro basurero en casa. ¿Cómo esperamos entonces llevar la conciencia a todos los terrenos del universo? Esa es una patosidad ignorante.


          Todavía es posible que alguien diga que lo que se quiere decir en 1 no es lo que se ha discutido, sino esto otro:
          1b) El futuro de la humanidad se encuentra en el conocimiento total, en descubrir la esencia misma del universo, su origen, misterios y futuro.
          Cualquier persona con algo de formación en metodología científica sabe muy bien que el afán humano de captar la verdad del universo es una lúgubre ilusión medieval. La ciencia no logra eso. Nuestras teorías científicas se parecen más a instrumentos que a verdades. Esto es harto conocido. Pero aquí me quiero enfocar más bien en otro tipo de refutación, una idea que llamo, el Efecto Local, y que supone que es posible en principio conocer la verdad:
          Nuestra galaxia se encuentra ubicada en un punto del universo tal que nuestras mediciones y percepciones se encuentran alteradas por algún tipo de Yottaevento de proporciones cosmológicas (una onda de choque de una Teraexplosión cósmica, una emisión de energía de proporciones grotescas producida por un ente desconocido que afecta toda la sección del universo de la que somos conscientes, bla bla bla). Las consecuencias de este evento alteran tanto nuestras percepciones y mediciones, que todas nuestras teorías físicas cosmológicas no sólo son incorrectas, sino que no tenemos los medios para volverlas correctas. El big bang, por ejemplo, sería una ilusión local. Si algún estúpido se las da de inteligente afirmando que un evento así sería imposible pues el tamaño del universo no permitiría la cantidad de masa/energía/espacio para provocarlo, pues responderíamos que lo que nosotros consideramos el posible tamaño de nuestro universo es sólo una ilusión producto del Efecto Local. De hecho, por lo que sabemos el universo podría ser infinito, y nuestra galaxia podría ser sólo una mota de estrellas flotando alrededor del núcleo de una masiva hipergalaxia de galaxias. Por lo que sabemos nuestro universo podría ser un pedazo de moco que dios dejó pegado en su almohada antes de irse a tomar un cafecito con el diablo… Qué le vamos a hacer, no hay ciencia que refleje más nuestro provincialismo e ignorancia que la física.






          Foto capturada por el Hubble a 9000 años luz de la tierra (hasta el universo se burla de nosotros)



          Todavía nos falta tomar en cuenta la otra posible respuesta positiva sobre nuestro futuro: la perfección moral. Respuesta que es obviamente fruto de la religión por un lado y del carácter humanista de nuestra filosofía por el otro. ¿Qué formas más concretas podemos darle a esta idea?
          2a) El futuro de la humanidad se encuentra en ser un intermedio evolutivo para el surgimiento de una nueva especie más adaptable, inteligente y pacífica.
          Efectivamente creo que nuestra capacidad moral esta sujeta a nuestra historia natural. Nuestra inclinación al egoísmo y a la violencia es fruto de nuestra evolución como lo son nuestros cerebros. De esa manera, esta idea lo que propone es que la evolución futura del ser humano podrá superar todas esas máculas espirituales y hacernos libres en la razón y el amor. Podríamos ser un eslabón final en la generación natural de una nueva especie , algo así como unos ángeles terrestres que transformen la tierra en su paraíso de bondades particular… Penoso razonamiento.
          La clave de la evolución es la selección. La pregunta es qué tipo de selección hemos realizado en nuestra especie a lo largo de siglos y qué tipo de selección estamos en capacidad de proveernos.
          Me parece que si hay rasgos de nuestra especie que nos hemos encargado de seleccionar son los rasgos violentos, egoístas e interesados. La inteligencia es un rasgo importante que deberíamos cultivar genéticamente, pero son precisamente los más inteligentes los que menos se reproducen y legan a la posteridad sus genes. Podría tal vez decirse que los más saludables y los más hermosos son los que más probabilidades tienen de conseguir pareja, pero en una sociedad que tiene la vida y la salud como los valores últimos de la humanidad, aquellos que nacen con defectos y enfermedades cada vez más aumentan por medio de la medicina su probabilidad de vivir lo suficiente como para procrear, y muchas veces más que aquellos saludables. Si el futuro de la especie humana se encuentra en la evolución, habría que considerar aplicar una selección genética masiva, feroz, autoritaria. ¿Quién se atrevería a ello en una sociedad dominada por la razón y el humanismo como la nuestra, una sociedad donde es más importante el problema de acabar con el cáncer y la gripe que el problema de la sobrepoblación?
          No, mis queridos lectores, la evolución no nos lleva a ningún lugar, por lo menos no a ninguno que nos resulte agradable.


          2b) El futuro de la humanidad se encuentra en el paraíso divino, donde llegarán sólo aquellos con las cualidades morales apropiadas, los otros se perderán en la nada.
          Debo admitir que no tengo en principio nada en contra de esta idea. Además, la posibilidad de un paraíso religioso es completamente compatible con la desaparición física de la raza humana (que es lo que aquí se discute y es lo único que actualmente me interesa). Lo que no entiendo es cómo la idea de la perfección moral pueda ser algo así como lo más importante en nuestra vida. No creo que la perfección moral nos ofrezca el sentido de la existencia. 
          Sobre la vida después de la muerte sólo me permitiré citar a uno de mis maestros: “La inmortalidad temporal del alma humana, esto es, su eterno sobrevivir aun después de la muerte, no solo no está garantizada de ningún modo, sino que tal suposición no nos proporciona en principio lo que merced a ella se ha deseado siempre conseguir. ¿Se resuelve quizás un enigma por el hecho de yo sobreviva eternamente? Y esta vida eterna ¿no es tan enigmática como la presente?”.



          La importancia ética del fin del mundo



          El problema es que no hay nada que esperar de nuestra historia: Esa miseria autocomplaciente que sirve de marco a la banalidad humana.
          Lo único que podemos esperar de nuestro futuro es una humanidad confinada a su situación local en el universo, moralmente deprimente, evolutivamente degenerada, racionalmente impulsiva, tecnológicamente mediocre y padeciendo una ignorancia atávica radical.
          Desde este punto de vista, la desaparición de nuestra especie sólo viene a salvarnos de una auto-humillación inevitable. Que mejor argumento a favor del fin del mundo. Carpe diem, hermanos.

          El origen de unos objetos maravillosos y la imposibilidad de la visión


          I

          No hay nada más hermoso que la luz del sol. No sólo ilumina y da calor, sino que, entendámoslo de una vez, parte de nosotros es sol. Los seres vivos crecemos y fuimos creados en ese espacio erótico en el cual el sol perturba la tierra y la transfigura, inseminándola de energía. Somos carne terrestre organizada a semejanza solar.

          En contraste con la luminosidad, y por ella, tenemos la sombra que protege. La oscuridad de las sombras es una cualidad contradictoria. Sólo posible a través del fulgor de su opuesto.

          Todas las entidades existentes tienen su sombra, menos la luz en sí misma. La sombra entonces se desliza frente a nosotros sin dimensión y sin tiempo, un reptil ontológico que lame las superficies de lo físico: un camaleón de formas sin carne o huesos. Recubierto a veces de una piel de penumbras, otras veces despellejado hasta el duro hueso.


          La luz, aunque constante universal, no es inviolable. La luz solar se pierde poco a poco en las profundidades del mar, por ejemplo.

          Cuando traspasamos cierto umbral la luz parece desaparecer y nos encontramos en la oscuridad. Sin embargo, la luz no ha desaparecido, nada puede suprimir la luz solar. Se encuentra muy debilitada pero logran llegar a las zonas abisales minúsculos fotones que caen al suelo marino como una lluvia cristalina. Así llegamos al origen de unos objetos maravillosos, pues en esa planicie oscura reptan sigilosas, tenues pero existentes, las sombras de las ballenas.


          Algunas veces olvidamos lo burda que es nuestra percepción, la cantidad de entidades que pululan a nuestro alrededor, tan ignotas como terribles o imperturbables.




          II

          Todos los objetos existentes tienen sombra. Los pájaros, las nubes, los árboles, las maquinarias y la luna. Pero no sólo objetos grandes, sino también los minúsculos o leves: brisnas de hierba, semillas de dientes de león flotando en el aire, pompas de jabón. Sin embargo, nuestra percepción no nos permite acceder a la realidad de algunas de esas sombras sutiles. Por ejemplo, no podemos ver, aunque podemos pensar, la sombra de los átomos de oxígeno presentes en nuestra atmósfera. Cada átomo de la atmósfera provocando un fino hilo de oscuridad cayendo en el suelo. El suelo lleno de millones de millones de microscópicos puntos oscuros danzando en caos, por culpa del sol.


          Por otro lado, la luz de las estrellas nos llega a través de años luz de distancia, y en ese trayecto necesariamente captura cientos de sombras de objetos. De esa forma, cuando vemos una estrella, no vemos una luz regular. A nuestros ojos en cambio llega un minúsculo cernidero cósmico, lleno de pequeños orificios de oscuridad provocados por el espacio anegado de polvo, planetas y asteroides. De hecho, la pregunta a realizar es cómo es posible que podamos captar la luz de las estrellas, en vez de ver meras sombras, oscuridad pura.



          Esto me lleva a un asunto problemático: la imposibilidad misma de la visión. No una visión en particular de algo, sino la imposibilidad de la visión total. El concepto mismo de lo visto, lo captado por el ojo.


          Hace poco afirmé que todos los objetos existentes menos la luz tienen sombra…. Estaba equivocado. Un experimento sencillo lo corrobora. Tomen un haz de luz pequeño, como uno de esos láseres que usan los muchachos en los conciertos. Ahora tomen una linterna y atraviesen el haz del láser con la luz de la linterna. En la pared se verá una suave línea, un hilo opaco, la sombra del haz.


          Con tantos diferentes focos de luz en el universo, los imagino surcándose en el espacio, y generando un aquelarre antinómico de sombras que engullera toda luz posible.


          De hecho la hipótesis funciona con una única fuente de luz. Nada impide pensar en un haz de luz solitario (el ojo de dios) anulándose a si mismo. Los fotones, que no son partículas ni ondas (como pequeños japonesitos cuánticos en un metro de Tokio),
          tropezándose entre si uno detrás de otro, impidiendo de esa manera la existencia misma de la luz, y por ende, de la visión.

          Hola, este cuerpo se llama...



          En la punta del dedo me sale una cosa rara, una costra dura y reseca.

          -Es un hongo -me dicen-, esta crema te sirve.

          Me echo la crema con juicio metódico y a los pocos días el hongo desaparece. Tengo tiempo de reflexionar sobre la situación. Obviamente el hongo estaba jodido. Lo siento mucho por él. Los hongos me caen bien. Al principio cuando no conocía qué eran, y como cualquier ignorante los relacionaba con los vegetales, me parecían la cosa mas aburrida de este mundo, y no entendía cual era la fascinación de, por ejemplo, los Pitufos con esas cosas en forma de paraguas (tal vez eran hongos alucinógenos los que ellos ahuecaban para convertirlos en su hogar, tal vez por eso parecían siempre tan contentos). Pero cuando me enteré que los hongos no eran plantas, y que estaban más cerca de los animales que de cualquier otra cosa, empezaron a fascinarme estos heterótrofos inmóviles con almas de buda.


          Pero ese embrujo que ejercieron sobre mi no llega hasta el punto de permitirles ahora que se alimenten con mi cuerpo. En ese momento de la reflexión, mi mente da un salto y empiezo a pensar en lo que acabo de decir. En mi cuerpo. No yo, sino mi cuerpo. ¿Cómo es posible hacer tal diferencia?


          Nuestra vida tranquila en el mundo ordinario se fundamenta en varios axiomas que hemos aprendido de una u otra manera y que definen nuestras experiencias. Creo que uno de esos axiomas es la diferencia entre nuestro yo, y nuestro cuerpo. No hablo de la dicotomía filosófica mente/cuerpo (y su tercer término, el puente conceptual entre los dos: el dolor). Sino de otra cosa tal vez más profunda.


          Estamos tan acostumbrados a distinguir entre nuestra conciencia individual y nuestro cuerpo, que es muy fácil escapar montados en una nube de ambigüedades semánticas cada vez que algo como un hongo nos invade. Nos es difícil comprender que ese hongo nos carcome a nosotros. No a nuestro cuerpo, sino a nosotros. Hemos sido enseñados a separarnos de nuestro cuerpo cuando esta dañado, cuando esta cortado, sangrando. Nos hemos preparado para evadir el hecho que este cuerpo no es un vehículo de carne en el cual soportamos la vida, sino que de hecho no somos sino vehículos de carne, sin frenos, que se dirigen hacia un sólido muro.

          Los animales, los virus y las enfermedades nos corroen desde dentro. Esa llaga en tu pie es tuya, las bacterias en ella te mastican, tu eres la llaga. Tu conciencia no es sino la suma de múltiples pústulas acumuladas.


          Si diariamente pensáramos a conciencia en estas reflexiones, de por sí tan obvias, nuestra vida estaría llena de terror y oscuridad. Ahora me aterrorizo hasta cuando descubro un mosquito bebiéndome, y me pregunto, ¿que otras entidades oscuras esperan para vaciar mi existencia?


          Me alimento, me consumo, me bebo y destrozo mi ser bajo el asfalto. Soy presa de mi mismo, pues mi único fin es poseerme, poseer la carne que soy, lo inflado de mi vientre, el dolor en mis intestinos, el medicamento para la depresión que consumo y el pene que reviso todas las mañanas al bañarme. Todo eso soy. Yo soy. Aquí estoy en mi sangre, en mis heridas, en mi podredumbre. Le he ganado la partida al hongo, pero no al mosquito, no a la bacteria anónima que llega a mi mano después de saludar a otra persona, y que llevo a mi boca sin querer minutos después. Esa bacteria ahora soy yo, y tengo intenciones de destruirme. Mi Cracoucas personal.


          Así como las cosas se impregnan de terror al reconocer la evidencia que yo soy mi cuerpo, así también experiencias de otro tipo adquieren un matiz nuevo: la alimentación, el beber agua, el sexo por medio del cual penetras, muerdes, lames y aprietas a otro existir...


          fin




          PD: A propósito, eso de los pitufos y sus hábitos alucinógenos no era en serio. Sé de pitufo-poeta, de pitufo-carpintero, pitufo-tontin, la nana-pitufo y papa-pitufo, hasta pitufo-filósofo, pero nunca supe de la existencia de pitufo-paranoico o pitufo-esquizo.

          No creo realmente que consumieran setas tóxicas.

          Anito o de la Muerte (Fragmento)




          Anito: Hola Sócrates, veo que caminas muy presuntuoso en plan de mostrarles el pipi a los muchachitos que revolotean frente al gimnasio.


          Sócrates: Me conoces bien Anito, siempre procuro hacer lo mejor para la juventud de la orgullosa Atenas.


          Anito: Tu lo dices, Sócrates, y yo no lo pongo en duda. Tu fealdad y tu interés por el bienestar ajeno son tan conocidos como desproporcionados. Vengo de todas formas a buscarte, me dirigía a una fiesta y de seguro te invito si puedes contestarme una pregunta.


          Sócrates: Pues sabes, ciudadano, que no contesto pregunta alguna. Procuro sólo encargarme de volver mierda a aquellos que las hacen, o a que se atreven a contestarlas en mi presencia. Pero muy a gusto contestaré a la tuya, si pme garantizas que en la fiesta prometida se encontrará el bello Alcibíades.


          Anito: Por supuesto, Sócrates, allí estará y como buen filósofo que se respete beberá hasta quedar ebrio y se le salga la lengua con comentarios pseudocómicos, estupideces decadentes y risas llenas de encantador carisma social y saliva fresca. Así que, después de unas horas de dulce y aromática vid, podrás manosearle los pezones todo lo que quieras.


          Sócrates: No sabes como me excita lo que dices Anito, poder meter mi nariz bajo la toga olorosa de ese muchacho traicionero…… Contestaré en el acto a cualquiera de tus preguntas.


          Anito: Dime entonces, Sócrates, ¿Que es la muerte?… ¿Que culo es?.....


          Sócrates: La muerte es idéntica consigo misma. Podemos hablar no de la muerte, sino de "Lo Muerte". Es decir, la muerteidad. Ya que las distintas muertes son idénticas a ella y por tanto participan de ella. Por eso cuando morimos es cuando recordamos lo que es, lo que existe… Esteee…. Bueno, algo así más o menos. Es que ese moscardón chupatintas del verbo “ser” por la divinidad que me encojona...



          (dos horas después)



          Anito: ¿Acaso no puedes responderme pues una pregunta tan sencilla de una manera adecuada?. Te pido por favor, Sócrates, que me respondas de manera clara y concisa de una buena vez.


          Sócrates: Pues…….. si así lo deseas te digo que la muerte es una burrita bien cuidada.


          Anito: Pero por los dioses Sócrates que sandeces dices, ¿acaso deseas tomarme del pelo?. Pienso que tu eres demasiado propenso a tratar a las gentes como imbéciles y, si sigues mi consejo, te recomendaría que seas cuidadoso. Quizás no hay ciudad en la cual resulte más fácil joder a los hombres antes que hacerles bien que la ciudad de Atenas, y tu lo sabes. Después no te las des de mártir, tu megalómano inútil.


          Sócrates: Pos lo que quería decir un poco dialécticamente hablando, you know what I mean, es que no tengo ni la más perruna idea sobre el asunto (¿Qué es la muerte?)… Me va a tocar beberme este vasito…..


          ...Fin...


          Pobre Sócrates, prueba de una gran verdad:

          "El hombre, aunque parezca lo contrario (y precisamente por saber de la muerte), es el único animal que no sabe morir"


          ... Al buen entendedor pocas palabras le bastan...



          Nota para el querido lector: no estoy falto de ideas sino de tiempo y de ganas de escribir... Así que para no dejar el blog descuidado voy a empezar a escribir cortico, porque esos mamotretos excesivamente largos a los que me acostumbré no son muy prácticos que digamos....

          Latrodectus Imperator


          No se sabe como ocurrirá. En algún momento del futuro será establecido el sorteo para elegir el emperador de la tierra. Los poderes del dichoso serán absolutos, regirá tanto los cielos como los mares. Desde Acumbayá hasta la Tierra del Fuego nadie podrá torcer su palabra so pena de muerte.


          Quisiera pensar que en ese sorteo, donde participarán todos los habitantes de la tierra, quedo yo elegido. Latrodectus Sapiens, supremo Imperator de la tierra. Estos son los primeros 10 puntos de mi plan dictatorial, y oren a sus dioses para que esta mierda tan encantadora quede sólo en el papel y en la cabeza de su servidor.


          1. De ahora en adelante todas las cárceles serán clausuradas. A los prisioneros se les darán castigos simbólicos y en los peores casos se les colocará un brazalete GPS para tenerlos bien cuidados. Si reinciden o son casos extremos o ultraterroristas fanáticos, se les llevará a una isla deshabitada del pacifico donde, junto con otros de su misma condición, podrán llevar a cabo su leviatánica utopía social.

          1. Se reducirán los puestos de trabajo con el fin de dejar sólo los necesarios para el desarrollo, comodidad, y conservación de la especie. La gente se turnará esos puestos cada tres meses, de tal manera que cada ciudadano trabaje sólo tres meses en el año y los otros nueve haga lo que se le de la puta gana. Esto implicará que parte del aparato económico del capitalismo deberá desaparecer en cierto sentido. Me reservo detalles. Sólo diré que en esos meses de ocio cada ciudadano deberá cumplir con al menos tres meses de trabajo comunitario global que consistirá en la colaboración para la reforestación de la tierra, o el cuidado de animales o alguna cosa así.

          1. Toda persona se inscribirá en un software especializados donde podrá seleccionar de sus conocidos con quien o quienes desea divertirse sexualmente y en qué condiciones, los datos serán secretos. Sólo si hay una coincidencia inmediatamente el software avisará a la pareja para concretar el asunto. La prostitución será prohibida, y castigada con severidad. Desarrollaremos la tecnología de muñecas y muñecos sexuales para los poco agraciados.

          1. Instauraré la ASGRE (Agencia Secreta Global para la Reducción de la Especie). Me reservo las estrategias que se llevarán a cabo para cumplir con su función, con el objetivo que no hablen estupideces liberales-humanísticas de su gran Imperator. El objetivo es reducir la población a un 30% de su número actual y mantener ese número constante por siglos enteros.

          1. Instauraré la ley de dignidad de plantas y animales. Si alguien desea tener una mascota, ya sea animal o planta, se le hará un estudio previo que pruebe su idoneidad para la labor. A nadie se le permitirá matar a un ser vivo a menos que sea por motivos de supervivencia. Las penas serán estrictas y crueles. No seremos vegetarianos como ya sabrán mis queridos lectores, pero cada animal, cada planta que sea elegida como alimento será justificada.

          1. La religión por excelencia será la hindú. Todo otro tipo de religión será extirpado del planeta. De hecho mi primera orden como Imperator será enviarle una de hidrógeno al Vaticano. Que me hubiera gustado mantener algunas otras religiones, pero me entra fatiga pensando cómo diablos hacerlas coexistir impidiendo que crezcan las que me caen mal. Eso de la justicia es algo muy jodido.

          1. Retiraré los países y naciones en términos de límites y fronteras políticas y estableceré “Límites de Dominio Cultural”. La gente podrá elegir con libertad a cual pertenecer y cambiarse a voluntad.

          1. Como siempre he dicho, la civilización no es flor del trópico. Haría mudar toda ciudad importante más allá de Cáncer y Capricornio. Eso por no decir que las ciudades como son conocidas desaparecerán. Existirán sólo pueblos grandes interconectados virtualmente.

          1. El deporte será una actividad presenciada sólo por las personas que realizan efectivamente esa actividad. Los partidos de fútbol, béisbol, etc serán en canchas cerradas a todo público, salvo los propios jugadores y aprendices. Los estadios desaparecerán. Por mi los llenaría de fanáticos y haría llover NAPALM encendida sobre ellos.

          1. Por último, Mandaré a la mierda todos los televisores del planeta (imaginen cuantos puestos de trabajo me ahorro allí). La radio seguirá, por supuesto. Dejaré los cines, pero los actores deberán ser actores en sus meses libres, igual que los directores, poetas, escritores y artistas del mundo. Todos ellos no verán un peso por su puto “trabajo”. Si se las quieren dar de payasos que lo hagan por convicción.

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