Creo en los "Extraterrestres". Presentando en Sociedad la Teoría Monroe - Russell.

Creo en los extraterrestres. Creo que afirmar la existencia de vida inteligente superior a la humana es algo tan elemental que el comentario es más bien irónico. Lo que me parece difícil de creer es que tales extraterrestres estén interesados en nosotros o en los recursos del planeta tierra. No solo nosotros, sospecho que hasta la tierra es un planeta mediocre.

Hay otra cosa que me parece improbable pero que considero muy posible: la existencia de la figura promedio con la cual representamos a los “extraterrestres”, y el hecho de que probablemente nos visiten y tengan bases en el fondo de los océanos, o en los volcanes, o en otro lados, donde sus naves estén bien ocultas…

¿Cómo explicar entonces que crea en la realidad física de estas figuras (y de sus naves), pero que no crea que los extraterrestres como tal nos visiten?

¿Qué son estos organismos inteligentes que nos visitan?.

Por otro lado, básicamente hay dos teorías que pretenden explicar la posible apariencia física de un extraterrestre:

1) Tesis Antropocéntrica (o Tesis “Viaje a las Estrellas”: TVES): Nuestra figura pentaforme, con dos brazos y manos precisas, una cabeza con dos ojos y boca ubicadas bien pegaditas al cerebro, y con dos piernas encargadas de la locomoción, es un diseño tan económico y eficaz que cualquier organismo inteligente evolucionaría de esa manera (tal vez con ligeras diferencias en el color, las orejas, el número de dedos, los órganos internos…). La vida, dicen los defensores de esta teoría, siempre elige la vía más simple (esta lamentable creencia es la debilidad de la anterior teoría).

2) Tesis de la Variabilidad Innata (o la Tesis Demasiado Penetrante para que un Director de Hollywood la Comprenda: TDIDHC): La maleabilidad del material orgánico, junto con las diferentes condiciones ecológicas posibles en todos los planetas del universo, han generado una variedad de diseños tan grande que es casi imposible que nos encontremos con un extraterrestre parecido a nosotros. Un extraterrestre inteligente diferiría de nosotros como nosotros diferimos de los caracoles.

Me parece que probabilísticamente ambas teorías se anulan. Pero por motivos estéticos y éticos tiendo a aceptar más la segunda que la primera.

Resulta entonces todavía más difícil reconocer como puedo pensar que los hombrecitos grises pueden en realidad existir ya que sería muy poco probable que no hayamos ganado la lotería interespacial.

Puedo explicar esto aclarando lo que yo entiendo por la Teoría Monroe-Russell (TMR). La TMR nos lleva a describir los orígenes de la Especie Monroe-Russell (EMR).

La TMR inicia aceptando el hecho de la nueva tecnología emergente de la Ingeniería Genética (IG). Pronto seremos capaces, como afirma el idiota genetista de Discovery, de “liderar nuestra propia evolución”.

Muchos han afirmado que uno de los problemas de la IG es que la humanidad empezará a dividirse en dos grupos. Los ricos perfeccionarán sus genes y se transformarán en una elite. Las personas con pocos recursos nacerán como nacemos la mayoría ahora, brutas y feas sin remedio.

Pero me parece que sinceramente esta es una conclusión demasiado dramática, llena de lágrimas izquierdistas, ematomas conspirativos y ungüentos derechistas por todos lados. La realidad será más simple. Tal vez al principio todo sea así, pero después las tecnologías se volverán baratas y estarán al alcance de cualquiera. Las grandes empresas de ingeniería genética no se moverán por ningún afán elitista sino por simple dinero. Las grandes empresas-laboratorio harán lo que toda industria ha hecho hasta ahora: “democratizar” sus productos en busca de ganancias extra.

Esto no significa que desaparecerán las subrazas entre los futuros Homo Sapiens. De hecho esto dará pie a una deliciosa variedad de seres humanos diferentes (tomo nota para escribir luego sobre esta diversidad). En este momento sólo me interesa hablar sobre los dos grandes tipos, los más comunes que regirán el planeta.

Los que desearán a sus hijos más inteligentes cada vez (los Russell) y los que desearán a sus hijos más bellos cada vez (los Monroe).

Bertrand RussellMarilyn Monroe

Ya verán que esto viene al caso, el asunto es así: cuentan (no sé si es verdad) que un día Marilyn Monroe y Bertrand Russell se encontraron en una reunión social. La Monroe estaba obsesionada por conocer al viejito, que en ese tiempo por causa de su lengua ya había estado en la cárcel una vez y había contribuido sin querer al suicidio de dos de sus hermanos. Se acercó a él, se presentó y después de la representación de varias patéticas fórmulas sociales se sinceró:

Profesor Russell, que bueno sería si usted y yo tuviéramos un hijo… ¿Se imagina?, con su inteligencia y mi belleza-

-Oh, no no, mi señora Monroe -replicó Russell- ¿se imagina?... Con mi belleza y su inteligencia-

Espero que sea evidente la moraleja científica de la historia. Obviamente, los precios humanamente altos de las nuevas tecnologías de IG impedirá que se puedan tener todos los beneficios genéticos. La gente tendrá que elegir. Por lo que tendremos dos razas:

1) Los Russelll que desearán un cambio sustancial del poder cerebral de sus hijos y el subsecuente aumento craneal. No les importará tal vez suprimir otros detalles genéticos de poca monta para sus futuros hijos. Falta de cabello, menos dedos, etc.

2) Los Monroe que desearán a sus hijos muy delgados, de ojos grandes, piel suave, extremidades delgaditas, culitos finos y torneados, etc.

Poco a poco será imposible evitar que estas dos razas copulen en la desagradable y natural promiscuidad irracional propia de nuestra especie.

Bertrand RussellMarilyn Monroe

Si, señores, los extraterrestres grises somos nosotros, y la Especie Monroe-Russell nuestros futuros nietos: los famosos Grises. Estamos ante viajeros del tiempo que quizás vienen a conocer orgullosos a sus abuelos, o a observar cómo es posible que fuéramos tan estúpidos como para no saber lo que se venía. Están en todo su derecho de visitarnos.

Como la TMR sugiere la genética le jugará una mala pasada a nuestros nietos a extraer lo peor de sus padres, en vez de lo mejor: esta visto que la inteligencia no garantiza las decisiones inteligentes. Puedo imaginármelos cada vez más tontos preguntándose por que ya no funcionan los trucos de magia genéticos que heredaron de sus padres. Si, Oh Hermanos, puede que esas figuras grises que nos visitan sean tecnológicamente más avanzados, pero no dejo de reconocer un hedorcillo a Síndrome de Down en sus tímidos rostros.

Creo que la TMR explica además muchos detalles inconsistentes sobre lo que se dice de los hombrecillos grises. Me da pereza explicar esto. Así que el que tenga cerebro que por favor lo use.

¿Estamos en el camino de liderar nuestra evolución?. Supongamos que no lo dudo. El asunto es qué se puede esperar de un simio tonto cabezón que ahogó su hermoso, noble y sencillo sistema límbico debajo de un feo neo-cortex monstruoso de grande, sospechosamente parecido a un tumor maligno transmitible genéticamente. Pues nada.

Así que dejen tanta estupidez con la ingeniería genética. Los que hablan de eso parecen creer que, por muy malo o por muy bueno, estamos ante el acontecimiento evolutivo más importante desde la simbiosis mitocondrial en los organismos unicelulares.

No se puede esperar nada de la inteligencia humana, salvo que siga produciendo, casi sin excepciones, cosas ordinarias, feas y siniestras como ella misma. Que es lo que ha estado haciendo eficientemente desde hace siglos, o sea que… ¿Cuál es la diferencia?. No se puede esperar nada del hombre, salvo que se siga cagando el universo como si fuera su cajita de arena personal. Sólo se puede esperar con paciencia que llegue un buen desastre natural de proporciones míticas que acabe, por fin, de limpiarnos la arenita.