La moraleja anatómica de Happy Tree Friends y una profecía para el futuro.


Podrá parecer que intento cubrir un tema idiota con un nombre grandilocuente para ocultar su trivialidad, pero no nos engañemos. Todos los artículos publicados aquí incluyendo éste, son muy serios, por lo menos porque a través de ellos descargo mi Ira, Asco, Indignación o Indiferencia sobre todas las cosas que merecidamente producen esos sentimientos (y que por favor se note la intencional petición de principio). O sea que dejen que llegue al punto de mi argumentación para que se vea de qué se trata todo este asunto.

Todo comienza de noche, cuando cansado busco algo que ver por televisión. Ya de tarde encuentro algo maravilloso: Happy Tree Friends (HTF). HTF es una serie de dibujos animados que MTV ofrece a altas horas de la noche. En cortos de 7 minutos aproximadamente la serie relata la historia de un grupo de animalitos nariz de corazón, muy parecido a las ositos cariñositos de mi infancia. Cada uno de ellos tiene una “personalidad” muy definida: desde la niña obsesionada con la limpieza, hasta el osito que cuando sufre de flashbacks de sus días como soldado se enfurece, pierde la razón y se transforma en un asesino absurdo y sin mesura.

Los cortos comienzan mostrando a los antropomórficos animalitos (todos mamíferos) en situaciones muy cotidianas. Pronto estas situaciones se transforman, por culpa de un suceso extraordinario que genera una larga cadena causal de sangrientos desastres, en una carnicería vertiginosa donde, en la mayoría de los episodios, no queda vivo ninguno de sus protagonistas.

Las muertes de los animalitos son realmente grotescas, desde las clásicas mutilaciones hasta estiramientos de piel, intestinos colgantes y cerebros en flor. Los accidentes comprenden un sinnúmero de eventos y herramientas de muerte, desde martillos, vidrios y turbinas de avión, pero también escaleras, dulces y hojas de papel. Puedo afirmar que no hay muerte, destripada, cercenada, aplastamiento, incineración, exposición interior de órganos o exfoliación radical que estos muñequitos no hayan explorado, tal vez con la exageración intencional de ciertos elementos.

Pero no hay que pensar que todo es exageración en HTF. En realidad, la serie lleva implícita una gran moraleja. Esa moraleja es el hacernos conscientes del material tan frágil del cual estamos hechos los seres vivos. Estamos acostumbrados a ver el cuerpo humano como un sacrosanto recipiente de nuestro ser. Pensamos que nuestro cuerpo es fuerte, ágil y capaz de grandes hazañas. Pero estas ideas se vuelven volátiles frente a la contemplación de un accidente, de una muerte violenta. Un autobús que atropella a alguien, los sesos quedan expuestos prontamente, el cráneo no sirve de mucho al quebrarse. Nuestro cuerpo es suave, acuoso, quebradizo, violable, penetrable hasta el cansancio. La sangre se encuentra prensada dentro de nuestra tensionada piel, de tal manera que el más fino corte la expulsa y la libera, y la vida se va con ella. Esta moraleja anatómico-existencial es tan clara, tan hiperbólicamente pura en HTF que el terror a la muerte aflora de inmediato en las vísceras de uno. La nausea se apodera pronto de nuestro organismo que es precisamente el objeto de estudio de tal tratado contemporáneo de la expiración a mejor vida.

Puede creerse que la metáfora es aprendida por el mamífero humano, pero de nuevo MTV viene y nos sorprende. Media hora después tenemos otro programa grotesco. A cuenta gotas Scarred describe las sistemáticas maneras por medio de las cuales los jóvenes contemporáneos humillan su cuerpo con supuestos accidentes cada uno más absurdo que el otro. Los accidentes ocurren generalmente mientras los jóvenes practican deportes extremos, con patinetas, bicicletas o motocicletas. Se caen, se quiebran los huesos, la cabeza, las convulsiones son muy comunes, y el objetivo del programa es mostrar todo esto con una claridad y un trabajo de edición digno de los grandes directores italianos. ¡Es tan sorprendente la fragilidad con la que un hueso humano se rompe!... Casi mira uno las exageraciones de Happy Tree Friends con comprensión a sabiendas que el mensaje es sincero.

Pero el mamífero humano observa y participa de programas como Scarred con orgullo, cree haber descubierto una manera insigne de autodestruirse, de autohumillarse. Las cicatrices son mostradas con satisfacción. Algunos dicen que todo hace parte de la honorabilidad de los deportes modernos. Estos muchachos entonces se transforman en Gladiadores contemporáneos que luchan contra sus propios cuerpos.

¿Que tan bueno es esto?. Hoy no quiero emitir juicios de valor. No. Sólo quiero mostrar que el ser humano aprende todas las moralejas de una manera paradójica.

A partir de aquí puedo predecir que en un futuro existirá un programa de TV donde los mamíferos humanos se mutilarán a sí mismos voluntariamente, donde se decapitarán a sí mismos, y se arrancarán la piel y buscarán maneras más eficientes de extraer su sangre, entre más rápido mejor, todos con una sonrisa en los labios y los ojos cristalinos de la emoción mientras morirán destruidos y tasajeados en pedacitos. Un programa donde disfrutaremos de los cortes oblicuos del cuerpo, tajadas de carne humana doblándose lentamente mientras muestran cada detalle de la anatomía, cráneos abiertos y cerebros ofrecidos al espectador. Imagino la gente ofreciéndose a ser atornillados y estirados hasta partirse, todos muy felices de perder la vida. Lo imagino todo, y me siento tranquilo y agradecido.