Carta Abierta a un Anónimo Resentido


Mi querido Anónimo. Déjame Cambiarte la Arenita:

Tu, mi querido anónimo resentido has reprochado repetidamente en varios comentarios impúdicos mi Carta al Papa. Me llamas cobarde por haber borrado tus roñosos y sucios comentarios. Que puedo decir, he borrado tus comentarios por simples razones: Este espacio lo he creado yo, y yo mantengo señorío sobre él, esto no es una democracia. Además, por ser mi espacio no voy a dejar que nadie (intente por lo menos) faltarme, sin razón alguna o con ella. Si tienes problemas con eso, lo siento. Esto no es un foro público.

No voy a responder a tus conatos de insultos bastante subidos de tono e indecentes. Veo sin embargo que me conoces personalmente y eres capaz de mencionar con obscenidad e irrespeto partes muy específicas de mi anatomía (mi avanzada, pero elegante y varonil, falta de cabello por ejemplo), que monito de tu parte. Lo tuyo entonces es una cobarde vendetta personal, estoy acostumbrado a ellas, fresco. Una expresión de desprecio atávico contra mi persona. repito, desprecio atávico... Que desagradable. Un proceso de superación para ti es necesario. Por lo menos que no se note que he hecho tanta mella en tu espíritu... ¿para desquitarte conmigo debes hacer tanta algazara vacía?. Tal vez fui tu profesor cruel o tu compañero de clases implacable, tuvimos una discusión donde te dije tres santas verdades que nadie se atrevía a decirte, o simplemente me veías por los pasillos charlando cariñosamente con la niña que te gustaba. O fingiste ser amable conmigo siendo amigo de un amigo, ¿hipócrita, tal vez?... Sin dudas envidioso sin remedio y sin atreverte a admitirlo. No sé quien eres, pero ten la seguridad que ya yo te he perdonado lo ordinario, egocéntrico, obtuso, machista y cretino que tu has debido ser cuando te conocí. Oraré por ti, mi cordero perdido.

Bueno, a lo que vamos, paso ahora a responder tus leves críticas (traducidas para limpiarlas de tu sucio lenguaje) con respecto a mi Carta abierta al Papa:

Dices que yo no digo nada nuevo y que lo mío parece más una carícatura hollywoodense que intenta pasar por irreverente. Vamos a ver eso:

Por supuesto que lo que digo se le ha reprochado a tu iglesia por siglos y siglos, lamentablemente su sordera y cretinez es infinita, así­ que hay que repetirlo a ver si alguien escucha. Nunca he pretendido originalidad, y si tu crees que ese ha sido mi objetivo, vaya uno a saber tus angustias interiores que te sirven de prejuicio para interpretar mis palabras.

Eso de que intento ser irreverente si es un poco más consistente. Pero creeme. No ha sido mi intención. La irreverencia vacía me aburre. Al contrario, mi sentido de la indignación y de la ira es lo que he querido usar para escribir la susodicha carta.

Un católico serio y honorable simplemente ignorarí­a la carta, y no botarí­a tanto argumento ad personam baboso como tu lo haces. Te propongo que superes un poco tu daltonismo intelectual y tu quejoso galimatías, resguardate en tu fe.

Dices también que soy un iluso al pensar que mi carta va a causar alguna reflexión en el vaticano. Por supuesto que no va a causar meditación en el Vaticano la carta. Les mando la carta por pura egoísta diversión (no sabes la risa que me provocó mandarle al Papa una carta, así­ nunca la lea. Me produjo un fresquito y esa noche pude descansar como un bebé arbolito), para mi eso es suficiente. Deja de estar pretendiendo saber cuales son mis motivos, eso es de ignorantes egocéntricos que creen que todo gira alrededor de sus cabezas.

Me llamas laico frustrado. No sé de donde sacas que soy "laico"... Más bien debería preguntar: ¿Entiendes realmente el significado del término?. Cuando leí eso en tu comentario, no me quedó la menor duda, supe que estaba leyendo a un completo idiota.

Te ves igualmente bastante afectado por mi provechosa y honorable búsqueda de reconocimiento (que no es reconocimiento de la chusma por supuesto, sólo de Mis Mayores... Tranquilo, sé muy bien que no puedes entender eso). No quiero ni pensar por qué eso te tiene tan afligido.

Me sugieres que en vez de estar escribiendo estas cosas me dedique a limpiar mi propia caja de arena. Mi querido anónimo, gracias por la aséptica preocupación. Estoy en esas labores, es una labor titánica que involucra autorreflexión y madurez diaria, es toda una actitud frente a la vida que no termina, donde se necesita tanto orgullo como humildad. Mi pregunta es si tu puedes limpiar la tuya. Por lo que me dejas ver, y acepto que tengo poca aunque sugestiva información sobre ti, tal vez no. Te quedarías sin cerebro al hacerlo. En tu caso puede ser difícil distinguir entre materia gris y materia fecal. Lo cual es paradójico, porque es necesario tener cerebro para limpiarse su propia arenita. Por la poca información que me proporcionas veo que tu caso es bastante singular, necesitas cambiarte la arenita para pensar, pero para cambiarte la arenita debes pensar de antemano. Como buscar un fósforo para encender una vela, pero en la oscuridad necesitar la caja entera para poder encontrar el fósforo necesitado... Ups. Mi sentido pésame. Estas condenado a andar rodeado de tu propio pu.

En el lenguaje de las páginas personales eres lo que se conoce como un Troll. Un personaje anónimo que insulta sin cesar, sin objetivo, y que es lo bastante cobarde para no mostrar su rostro. Tus comentarios no me ofenden, me ofende que una persona cobarde se atreva a hacerlos y por eso también los suprimo. Mi página no es anónima. Si lo fuera, tu nunca hubieras podido saber quien la escribe, que hasta te tomas el esfuerzo de intentar amenazarme. ¿Crees realmente que hay alguna razón para que yo le tenga miedo a esas ridículas, desesperadas y anónimas expresiones?. Tu falta de cojones me sorprende.

A propósito, ¿cómo sabes que no envié mi nombre con la carta?. No me digas que además de gallina, eres también psí­quico.

Me agrada haber provocado una reacción en ti tan duradera, se nota que moví­ tu fibra (de nuevo). Algo puede haber en esa cabeza mamí­fera de todas formas para ser salvado. Sigue visitándome cuando quieras, veo que te sirve de mucho y a mi me encanta hacer ese tipo de caridades, a propósito de la Semana Santa. Pero eso sí, no esperes que alimente tu idiotez, seguiré borrando tus mensajes. No esperes más respuestas de mi parte. Si quieres tener la oportunidad de que tus lengüetazos y mocos se lean aqui, rompe el anonimato.

Nunca, por muy desgraciado, vil e insultante que fuera un comentario, yo lo he dejado bajo anónimo en el santuario de otro (se vale ser irrespetuoso y hasta grosero, pero no pusilánime. Es una cuestión de honor). Esta página, aunque no lo creas y no lo parezca, es muy seria para estar pendiente de tus babosadas. Ya bastante hago con dedicarte este espacio y unos minutos de mi ocupado tiempo, así que le doy punto final a este asunto que te duró sólo un lamentable día. Te repito, mi página no es un foro público y aquí somos más bien medievales, yo soy el Señor de mis Dominios. No eres par de diálogo para esta cabeza, por eso te sermoneo con una Carta Abierta (un medio unilateral y bastante displicente a mi parecer). Sospecho que con todo y la puesta en tu sitio seguirás visitándome, ese patológico atavismo que tienes conmigo no se cura de un día a otro, hay personas que mueren con ellos.

Entre otras cosas, no tengo la culpa que, como tu mismo afirmas, tengas que hacer tantos esfuerzos por encontrar adjetivos con qué nombrarme. Compra un diccionario y deja de jadear incapacidades. Te invito a visitar más bien a un posible amigo tuyo: mi ex mascota, veo que tienen mucho en común.

Pd: Un último comentario elaborado por ti, mi anónimo resentido: "Te aseguro que nos veremos más pronto de lo que crees, y que arreglaremos este asunto tanto tiempo sepultado"... Oh dios mio, que ridiculez. No sé a qué te refieres pero por si acaso, ten la seguridad que fue ella la que me propuso todo.


Carta Abierta al Papa Benedicto XVI


Ilustrísimo y Benedictísimo Papa Benedicto XVI

Ciudad del Vaticano, Casa de Pedro.



Saludes Santísimo. Como representante de Dios en la tierra, heredero de Pedro y máxima autoridad de la Sagrada Iglesia Cristiana Católica te dirijo esta carta.

Con mucha sorpresa he escuchado en los noticieros la noticia según la cual existen ahora nuevos pecados. Qué puedo decir…. Mi querido Benedicto XVI, cuando me enteré de la buena nueva, no pude dejar de carcajearme por un buen rato, sobre todo al conocer de qué pecados se trataba. Te pido excusas si he malinterpretado mal la poca información que he podido recopilar sobre el tópico que me ocupa, y estoy dispuesto a rectificar cualquier información que no se atenga a tu Santa Verdad.

El encargado del Penitenciario Apostólico, el obispo Gianfranco Girotti, en una entrevista afirmó que los pecados no son sólo individuales sino también sociales y a partir de esto habría que introducir una nueva lista de pecados. Tú te apresuraste a decir que esta nueva lista no agrega nada nuevo a los pecados existentes, que la idea propiamente dicha de nuevos pecados no es una versión oficial, y que estos pecados son ya bien viejos pues aparecen en Homilias de hace 100 años que sólo tu y tus colaboradores conocen. Pero la difusión mediática lo ha interpretado de otra manera y ya el daño es irreparable, creo yo (a fin de cuentas, muy pocos le hacen caso a lo que dice la Curia Romana, a menos que sea algo risible). De hecho, aunque muchos de los nuevos pecados pueden verse como interpretaciones de algunos viejos (como la vieja avaricia), los nuevos pecados efectivamente parecen nuevos pecados, si uno los compara con los clásicos no matarás, no mentirás, no comerás en exceso y no envidiarás al prójimo (sobre todo su mujer… qué machista no? O muy feminista podemos decir, pues la mujer estaría libre de desear el macho de su vecina. O muy machista, pues se asume que las “perras" de las mujeres siempre están dispuestas a venderse gratis y jadeantes al mejor postor, y por tanto las tablas de la ley sólo se ocupan de salvar en especial el alma de los hombres. Mi amado Benedicto XVI, aquí en paréntesis, ¿me podrías ayudar a interpretar este mandamiento?).

Bueno, hago entonces una lista de estos “nuevos” pecados que no son tan nuevos, y me perdonarás que tendenciosamente desde ahora asuma que estas estupideces son ideas tuyas.

  • Es pecado cualquier investigación que altere la genética de los organismos incluyendo la producción de células madres, embriones in vitro y la clonación.
  • Es pecado cualquier acción llevada a cabo con fines anticonceptivos.
  • Es pecado drogarse, pero también la producción y comercialización de la droga.
  • Es pecado cualquier acción humana que atente contra el medio ambiente.
  • Es pecado cualquier acción humana que tenga como objetivo la acumulación excesiva de riquezas.
  • Es pecado cualquier acción humana que tienda a aumentar la fractura social entre ricos y pobres.

Vaya que lista. Primero que todo podría señalar la ambigüedad de los dos últimos pecados. ¿Quien establece los criterios para determinar si una acción humana entra a tipificarse como acumulación excesiva de riquezas? La abuelita que guarda neuróticamente sus billetes bajo el colchón (muchas veces bastante plata tienen las abuelitas) ¿debe ser achicharrada en el infierno?. ¿Los banqueros merecen la tortura eterna?, ¿y los cajeros de banco y las secretarias que indirectamente contribuyen con la labor de los banqueros?. ¿Son todos los accionistas de la Coca cola unos impíos miserables que deben ser ajusticiados por toda la eternidad?, ¿lo es el dueño de la panadería que acumula riquezas mientras sus trabajadores reciben un sueldo irrisorio?. ¿Deben ser atrincheradas, empaladas, desintestinadas y torturadas las almas de todas estas personas, quien establece los criterios para distinguir quien si y quien no?. ¿Tiene el cielo tribunales para decidir los casos difíciles, puedo escoger mi abogado (me apunto con mi amigo D. M. si hay que escogerlo en vida)?.

Obviamente esto mismo vale para los otros pecados…. Mi señor Benedicto XVI, tengo un amigo adicto a la cafeína, una droga altamente adictiva y desestabilizadora de la psique cuando se consume en altas cantidades, ¿se pudrirá él en el infierno mientras demonios roen su cráneo infestado de mohos?. Tengo otro amigo que de fumar 30 cigarrillos diarios, pero con voluntad férrea ahora sólo fuma 8, ¿se encuentra acaso más cerca del Santo Reino del Creador?. Tengo otro que bota papelitos a la calle, y otro que utiliza todavía bombillas incandescentes, muchas veces yo mismo dejo el cargador del celular conectado por horas y derrocho agua mientras me baño, nunca he desarrollado en mi casa un sistema de reciclaje serio…. ¿me sacarán los ojos súcubos malignos con el fin de que íncubos enfermos me violen penetrándome por mis vacías cuencas oculares?. ¿Es el cuerpo del tendero que vende cigarrillos sin filtro el próximo podrido altar de carne donde Satán posará su oloroso trasero?. Por no hablar de los pecados clásicos: mi hermana el otro día se comió 5 arepas de huevo inmensas de una sola sentada, y al parecer no es la primera vez que hace algo tan sorprendente, ¿es eso gula?... ¿En el infierno le sacarán por los poros de la piel todo lo que se comió en vida?.

Estas preguntas mi ex Cardenal, son legítimas y de verdad arrullan mi corazón con angustias e indecisiones sobre mi vida y la de mis conocidos más queridos. Sin embargo, no quiero discutir que, en el fondo, los criterios de Dios y sus caminos son inescrutables, y que sólo él sabrá. Sólo me pregunto esas cosas porque, bueno, sería agradable tener claras las reglas del juego desde el principio. De hecho, creo que haces mal inventándote pecados en el camino cuando estamos en la historia ya cercanos a la segunda llegada de Cristo, según lo que las señales de Su Palabra nos sugieren (que por allí incluso otras fuentes afirman que tu eres el último Papa, Dios te tenga en Su Gloria).

Pero el objetivo de esta carta no es expresarte mis legitimas inquietudes sobre los temas antes mencionados sino mostrarte, y tu me perdonarás la sinceridad, lo idiota, servil, ridícula, descarada y patética que es la idea de esos nuevos pecados, muy en especial el pecado Nro 4 de la lista: Es pecado cualquier acción humana que atente contra el medio ambiente. Este es un claro ejemplo, mi querido y respetado Benedicto XVI, de la mezcla de hipocresía y bobería que ha sido a lo largo de la historia la Institución religiosa que tu representas ahora. Es la más severa idiotez que he escuchado el que la iglesia católica mencione esto como un pecado. Pues ha sido la religión católica precisamente una de las principales protagonistas y facilitadoras de la degradación, manipulación y destrucción que el hombre occidental ha ejercido sobre la naturaleza.

¿Que ha sido la naturaleza para la iglesia católica?... Según la interpretación tradicional, y espero que me perdones recordarte lo que ya debes saber, Dios creó la naturaleza, y creó al hombre como una parte esencial de la naturaleza. Dios es un espíritu de lo más elevado, lo demás es simple creatura. Allí encontramos una primera jerarquía que coloca a la naturaleza en un lugar secundario. Pues, aunque Dios se manifiesta en la naturaleza, Dios no esta en la naturaleza. Él es una realidad superior que es causa de sí misma.

Así, en esa realidad jerárquica, la naturaleza tiene el lugar más bajo, pues el hombre es la culminación, la Corona de la Creación entera. En términos prácticos ha sido rebajada ella a ser como un libro ambiguo, simple medio donde Dios se manifiesta. Pero como también tenemos la Biblia, La Palabra misma de Dios, ¿para que necesita el hombre otro libro que le hable de lo mismo?. De hecho, ¿cuantos árboles han sido talados para hacer Biblias, uno de los libros más impresos y vendidos del planeta? Pues allí vemos qué libro ha resultado más significativo.

Es cierto además que el hombre es más importante que el resto de la naturaleza. El ser humano entonces no sólo es la corona de la creación, sino que tiene un lugar muy especial en ella. "Entonces dijo Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra'”. No es sólo entonces que la naturaleza sea un simple medio de la manifestación de Dios sino que, mucho peor, es un mero instrumento de la virtualmente omnipotente potestad humana. Entonces, Dios le dio el derecho al hombre de utilizar a la naturaleza según sus humanas y mamíferas necesidades. En síntesis, al hombre se le dio el permiso de volver mierda la naturaleza.

Fíjate en esto, el hombre fue creado a imagen y semejanza divina, se le dio el hálito divino directamente de la boca de Dios, a los animales no. Y como ya te he recordado, a nosotros se nos dió el dominio sobre los animales, y cuando todo el plan de la creación se subordina a la salvación del hombre, ¿que jodas importa unos cuantos animalitos extinguidos, mi respetado Benedicto XVI? Sospecho que todo el run run run sobre los pecados medioambientales sólo se produce ahora, cuando la propia existencia del hombre esta involucrada… En pocas palabras, volvimos mierda la naturaleza, y ahora que nos vemos untados con ella, empezamos a querer ponerle orden a la porqueriza que hicimos.

Ni decir que el reino de Dios no es de este mundo, que todo lo corporal, todo lo material ha sido sistemáticamente satanizado desde el comienzo de la institución que tu, mi bienquisito Benedicto XVI, representas. Ahora empieza a importar la carne y la vida natural? Desde cuando?.

Que acto de hipocresía el que ahora salgas con esas, sobre todo por la incongruencia de toda la doctrina católica y cristiana en conjunto. Por lo menos pudieran disculparse y empezar a modificar ciertas creencias doctrinales. Así como se han mostrado bastante indecisos y relativistas con otros asuntos como la existencia, estado y naturaleza del infierno, uno podría esperar un replanteamiento de esa jerarquía Dios, Hombre, Naturaleza (yo propongo que pongamos a la naturaleza de primero, que admitamos por fin que ella y el otro son una sola y misma cosa y que nos olvidemos del que sobra).

Tu, mi honrado Benedicto XVI, pareces medio idiota intentando tapar con un pie el desastre global que la cristiandad que lideras ayudó a provocar calladamente. Por obra u omisión… por tu gran culpa. Pero no me malinterpretes, esto no es un ultraje contra tu persona, mi Benemérito Benedicto XVI, sé que no eres directamente culpable de estas cosas, pero como representante de Dios en la tierra cargas con el peso del pasado de tu Institución, y es hora que lo vayas admitiendo.

Tu dirás que es un cambio lo que se ha hecho, que esto muestra un interés de la iglesia por abrirle los brazos (¿las piernas?) al mundo de hoy. Tal vez, pero eso no los absuelve.

A mi lo que realmente me sorprende es que te las quieras dar ahora de pensador de vanguardia, con esa cara de vampiro senil que tienes, cuando no eres capaz de aceptar cuestiones tan sencillas como los preservativos. Este tema en especial me preocupa mucho, tal vez tu me puedas ayudar a entender.

Lo que yo percibo en mi ignorancia es que tu desconocimiento de la naturaleza humana es lamentable, ¿acaso realmente crees que la gente va a dejar de aparearse como los animales que son sólo para evitar tener hijos y de esa manera cumplir con la palabra divina sobre la rectitud de la cópula y contribuir además con la salud del planeta evitando reproducirse como conejos?. Porque es que parece que se te olvida que la sobrepoblación humana del planeta es el principal enemigo del medioambiente. Tu, de verdad, me sorprendes mi biennacido Ex Cardenal Ratzinger. Hay que ser bien cretino para ser tan bobo. Si de verdad te interesa la tierra y su salud, empieza a permitir cosas como los preservativos, y hasta los abortos en ciertos casos yo lo pensaría. A fin de cuentas ya nadie le hace caso a Roma con respecto a esos asuntos.

Cosas como esas de los preservativos son las que hacen que la gente vea la Iglesia ahora no tanto como una institución religiosa seria, sino como un club social para desocupados de alcurnia, o como un escapadero para enfermos mentales más o menos funcionales. Recuerda por favor las dos estupideces más que han sido elaboradas por tus teólogos más serios, mejor pagados y estudiados del vaticano. La lista de pecados informáticos, y las recomendaciones para el cristiano al volante. Si puedes encontrar, mi Benedicto XVI, una cosa más ridícula que esas dos, juro que voy a besarte los santos pies hasta pelarte con mis besos los huesitos. Una pregunta: ¿Cuánto dinero se gastaron en reuniones para establecer tan imbéciles e innecesarias conclusiones?...

En conclusión, que los pecados que aparecen en esa lista sean nuevos o no, es lo de menos. La equivocación, la hipocresía y la ridiculez son más más profundas...

Yo no sé por qué tengo la impresión que la iglesia Católica ya no es sino un fósil inútil que se autoperpetúa sobre sí mismo en una vacuidad sin sentido. Ustedes Hombre de Fe, encerrados en mundos aparte donde, sobre todo en Roma, todo es a un precio más fácil y todo es hermoso. Donde la única realidad es la que ustedes definen, donde creen que enviar una que otra vez a un cura joven, bueno e idealista a pasar necesidades en el tercermundo es suficiente para cumplir con su santa labor en la tierra... Partida de parásitos.

Te diré una cosa, si es pecado enriquecerse demasiado, propongo que la iglesia católica se despoje de todas sus riquezas para alimentar a los niños que mueren de hambre a diario en África y Asia. Te sugiero que vendas tus vestidos de sastre y bordados de oro y que viajes a entregarles tu mismo ropa y alimento a esos niños, y que toda la iglesia haga lo mismo. Que los curas vendan sus camionetas y regalen a los pobres el dinero. Que los cardenales cojan sus anillos, los vendan y que tomen el dinero resultante y lo donen a greenpeace, por dar un ejemplo. Si hacen esto, te juro por la sangre de Cristo que me arrepiento de todo lo que he dicho aquí, y me vuelvo católico cristiano, y me pongo a tu servicio; así sea de mono servidor para coserte los harapos y rascarte las canas pulgosas en las polvaredas africanas.

Siempre tuyo, muy humildemente se despide, tu futuro servidor.

Enviado directamente al Vaticano el Domingo 16 de Marzo al Correo:
benedictoxvi@vatican.va


Hace una semana escuché la noticia más grotesca de inicios de siglo…


La energía ni se crea, ni se destruye. Cualquier idiota promedio sabe esto. Lo que no sabe cualquier idiota promedio es que la energía, aunque se movilice y muta, al final se degrada y se dispersa. Esto vale para cualquier sistema físico concebible hasta donde el hombre conoce. En efecto, la segunda ley de la termodinámica afirma que un sistema cerrado siempre avanzará hacia grados de degradación energética. Esto quiere decir que las estructuras organizadas, como la vida, se desorganizarán, y la muerte será el triste final de todo. Así también, y por las mismas razones, el calor acumulado se disipa y toda cosa al final termina tan fría como su cosa vecina (y no es una metáfora ni un juego de palabras). El infierno es frío señores y señoritas: no se dejen engañar por las avivaciones contemporáneas de las ridículas metáforas medievales. Esto de la degradación incluye obviamente la tierra. Pero, la tierra, que parece un sistema cerrado, tiene su secreto para remontarse por encima de ese fatídico destino: el sol. El sol calienta la tierra, introduce energía nueva en ella. Eso mantiene el ciclo de la energía del planeta en movimiento y, por tanto, las estructuras organizadas de la tierra permanecen en el tiempo y pueden aumentar o reproducir sus niveles de orden. Obviamente que el sol se degrada, y el sol no tiene su respectiva fuente de energía que lo sustente, eso creemos. Así que cuando el sol se degrade pues… “apague y vámonos” (literalmente). Pero eso no le preocupa a nadie todavía.

El sol es importante, calienta el agua marina y la evapora, ella cae en lluvia en las montañas y es arrastrada por ríos de nuevo hasta el mar (el famoso ciclo hidrológico). Pero, tal vez el más importante ciclo que mueve el sol es el ciclo de la vida. Su protagonista es la clorofila de las plantas. No recuerdo que poeta afirmo que una brizna de hierba era solo el producto de un día de trabajo del sol, tal verso expresa de manera explicita un hecho biológico desnudo. Nosotros somos sol, toda la biomasa de la tierra es salvo pequeñas excepciones, directa o indirectamente, energía solar hecha carne.

El hombre tiene también sus fuentes de energía propias. El petróleo es en este momento el más preciado de los combustibles, casi toda (sino toda) la economía energética del mamífero humano terrestre gira en torno a este líquido negro viscoso. Si pensáramos con claridad en lo dependiente que somos de este recurso caeríamos en una desesperación histérico-paranoide no comparable con ningún suceso de nuestra larga-corta historia. Pero el petróleo no es más que energía que surge de la antigua biomasa terrestre muerta y fosilizada. Es decir que nuestros patéticos aviones y ridículos vehículos se mueven a fin de cuentas por la transformación que los organismos biológicos le han dado a la energía solar.

Podría pensarse que con toda su inteligencia el hombre encontraría las vías tecnológicas para adquirir directamente la energía de su fuente, pero no. Lo que esta haciendo no es reducir los intermediarios biológicos, sino esclavizar más a fondo esos intermediarios que ya manipula. En efecto, resulta que hace pocos días me enteré de esta noticia: “Hoy se puede considerar un día Histórico, en que un Boeing 747, de Virgin Atlantic Airlines hizo un vuelo experimental por primera vez usando Bio-Combustible. El vuelo fue todo un éxito. Esto es un gran paso adelante para cortar la dependencia de fósil-combustibles, en que tanto dependen los países industrializados”. El biocombustible utilizado en el vuelo se compone de una mezcla de aceite de coco y de nueces de babassu provenientes al parecer del Brasil.

Esta es, señores y señoritas lectoras, la noticia más grotesca de este siglo. El agrado con que algunos han recibido la noticia es la cosa más estúpida, imbécil, idiota, tonta, asna, bucéfala, cretina y cenutria que he experimentado, y me ha causado los cólicos y dolores de cabeza más horribles de este siglo. Me doy asco al pensar que pertenezco a la misma especie que los pervertidos responsables de provocar, alentar y defender este tipo de “avances” de la “civilización”.

Hay que ser bien borrico para no darse cuenta de las consecuencias de este tipo de eventos. Que por favor no se me acuse de estar preocupado porque la producción en masa de estas plantas le despoje de tierras preciosas a la agricultura con fines alimenticios. Tampoco porque los que sufrirán de hambre serán los países no industrializados como los de Suramérica y que además serán explotados en una vorágine de dependencia económica que, entre otras cosas, nunca ha dejado de existir. No, esto no me preocupa. Si existen seres humanos que bien harían en desaparecer de la faz del planeta con rapidez serían los de estos países tercermundistas. No me preocupa que muramos de hambre. Mal haríamos en volvernos ejemplos de la cima de la civilización occidental y que destruyéramos lo poco bello que ya le queda a estas inhóspitas tierras. Lo más noble que podríamos hacer, como latinoamericanos, seria autoaniquilarnos (tal vez en un programa donde nos suicidemos felices frente a las cámaras, estilo Happy Tree Friends) y dejar que los bosques reinaran otra vez en el nuevo mundo. Eso sería deseable, sino fuera porque obviamente el resto de los fantoches mamíferos humanos del planeta se apoderarían de estas tierras (de nuevo). Entonces, si no me interesan las consecuencias económicas, sociales y políticas de esta noticia, ¿entonces, que?.

En el ciclo de la vida la energía del sol se transforma en biomasa, y la biomasa vegetal se transforma de múltiples maneras, de tal forma que toda la diversidad de la biomasa vegetal y animal del planeta proviene de una única fuente. Pero en la medida en que la biomasa terrestre es utilizada en una sola dirección ocurrirán varios fenómenos desastrosos:

1) Si se cultivan un sinnúmero de tierras los nichos ecológicos de miles de especies se verán reducidos. No hablo sólo de las selvas sino de todas las especies de bichitos, serpientitas y cositas que crecen en millares de árboles diferentes al árbol de coco o la palma de azúcar y que no están adaptados para vivir en ellos. Cadenas alimenticias enteras caerían como castillos de naipes.

2) En el ciclo natural de la vida la biomasa se transforma en más biomasa altamente organizada, y el nivel de entropía de esa compleja y delicada energía se mantiene bajo. Pero el uso combustible de esa biomasa la transforma en la más degradada forma de energía conocida: el calor.

Las consecuencias de estos dos hechos son fácilmente describibles.

Puede que los defensores de este tipo de energía la defiendan por ser “ecológica” (incluso se habla ahora en Europa de aerolíneas “verdes”, ja ja ja). Pero, lo cierto es que termodinámicamente estamos contaminando el planeta con niveles de entropía altos que se verán reflejados, sino en altos niveles de co2, en cualquier otra cosa imaginable igual de dañina. El solo hecho de que tanta energía se transforme en calor es de por sí terrorífico. Utilizando las palabras de un gran amigo e inmenso cerebro que afirmaba desconfiar (refiriéndose a los discos duros magnéticos y a los CDS ópticos) de una tecnología que necesitara para funcionar que algo diera vueltas, puedo yo ahora decir que desconfió de una tecnología que necesite para funcionar producir tanto calor. La producción de calor en una tecnología es algo tan primitivo como idiota. Se me dirá que esto sucede ahora como siempre ha sucedido y entonces ¿Cuál es la diferencia?. La diferencia radica que por lo menos con los combustibles fósiles esa degradación de la energía no se hacia a costa del ciclo natural de la vida actual, al fin y al cabo el carbón y el petróleo están muertos. Ahora lo que se hará sin duda será arrebatarle energía a los organismos vivos actuales para gastarla en calurosas fiestas transatlánticas de bioetanol.

Por otro lado, pues tenemos la destrucción de la biodiversidad. Espero no tener que argumentar sobre ello. tendremos en un futuro un planeta limpio de emisiones de gases pero totalmente uniforme, tedioso, repetitivo, donde los únicos seres vivos serán, con suerte, pollos, vacas y caballos. yo me emociono cuando veo una serpiente, mis hijos cuando vean un no sólo una mariapalito, por ejemplo. Odio los zoológicos, cuando veo una carpa de circo lloro, pero en un futuro los muchachos tendrán que ir a admirar a los cucarroncitos y las arañitas en zoológicos o circos. ¡¡Dios, ten piedad de nosotros y llévanos a todos, pero rápido!!.

Un proyecto en Internet nuevo en Internet: crear una enciclopedia de la vida que tendrá como objetivo diseñar una página Web por cada especie-organismo vivo del planeta. Puedo preveer que, aunque piensen lo contrario ahora, tendrán muy poco trabajo en el futuro.